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Akcakale, Turquía.- Las fuerzas turcas avanzaron sobre una crucial localidad controlada por kurdos en el norte de Siria, desencadenando combates que permitieron escapar a cientos de partidarios del grupo extremista Estado Islámico, que estaban retenidos en un campo para desplazados cerca de una base de la coalición que lidera Estados Unidos.
Por otro lado, Naciones Unidas estimó que más de 130.000 sirios han huido desde el inicio de la operación hace cinco días.
Los choques llegaron a la autopista que conecta Hassakeh, una ciudad importante y núcleo logístico, con Ain Eissa, el centro administrativo de las zonas que controlan los kurdos.
El campamento en Ain Eissa, unos 35 kilómetros al sur de la frontera, alojaba a unas 12.000 personas, incluidas 1.000 esposas y viudas de combatientes del grupo EI y sus hijos.
El gobierno de liderazgo kurdo en el norte de Siria indicó que 950 partidarios del grupo EI habían escapado tras atacar a los guardas y asaltar las puertas. En un primer momento no fue posible confirmar esa cifra.








