Edimburgo, Reino Unido.- Unas 35.000 personas de diferentes partes de Escocia, según informó la Policía, participaron en una manifestación de carácter festivo por las calles de Glasgow para pedir la celebración de un segundo referéndum de independencia del Reino Unido.
La plataforma All Under One Banner, organizadora del evento, había anticipado que esperaba doblar la participación del año pasado, cuando logró reunir a 20.000 manifestantes, después de los 8.000 concentrados en 2016.
Desde primeras horas de la mañana, por las calles de la capital financiera de Escocia se podía ver gente cargando banderas escocesas (una cruz blanca sobre fondo azul) hasta los diferentes puntos del recorrido y hombres vestidos con las tradicionales faldas escocesas.
Bajo el lema “Independence now” (Independencia ahora) y en un ambiente festivo marcado por las gaitas y los tambores que abrieron la marcha, miles de manifestantes partieron desde de los jardines de Kelvingrove hasta el parque de Glasgow Green, donde según los organizadores, se llegaron a concentrar hasta 90.000 personas.
Entre la multitud se escucharon gritos de “Tories out” (“los conservadores fuera”) y “Freedom for Scotland” (Libertad para Escocia) que estuvieron acompañados de pancartas en que se leían lemas como “Still yes” (Sí, todavía), en alusión al eslogan de la última campaña del referéndum -2014- que animaba a apoyar la independencia.
En septiembre de 2014, Escocia celebró un referendo en el que el 55 % de los votantes se decantó por mantenerse en el Reino Unido, frente al 45 % que apoyó la separación.
Una encuesta realizada por la firma demoscópica YouGov a principios de año reveló que el 43 % de escoceses querría un país independiente, mientras el 57 por cient defiende seguir formando parte del Reino Unido.
La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, ha declarado que se pronunciará sobre si es el momento de un nuevo referéndum a finales de este año.
Tras el “brexit”, Sturgeon habló de convocarlo entre otoño de 2018 y la primavera de 2019, pero la debacle de la formación que lidera en las elecciones generales de junio de 2017 -en las que el Partido Nacionalista Escocés perdió 21 escaños en el Parlamento de Westminster respecto a los 56 que ganó en 2015-, dejó en suspenso estos planes.









