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Washington.- El gobierno de Estados Unidos pidió el martes la renuncia del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
“Por la seguridad de toda la gente de Latinoamérica, es hora de que Maduro renuncie”, dijo la embajadora estadounidense ante la ONU Nikki Haley durante un discurso sobre América Latina.
“No estoy segura de cómo haremos eso posible, pero sí sé que no podemos detenernos”, agregó tras su discurso, durante una conferencia organizada por el Consejo de las Américas. “Tenemos que seguir aislando a Maduro hasta que ceda”.
Haley añadió que los habitantes del país sudamericano son «víctimas involuntarias de un narco-estado criminal» y sostuvo que las elecciones del 20 de mayo, en las que Maduro buscará la reelección, serán fraudulentas.
En el mismo evento realizado el martes, el subsecretario de Estado John J. Sullivan anunció un fondo bilateral adicional de 18,5 millones de dólares para apoyar a los venezolanos desplazados en Colombia.
Las declaraciones de Haley no se limitaron a Maduro. También describió la situación actual en Venezuela como parte de un modelo que también incluye a Cuba y Nicaragua y que “está comprobado que no funciona para nada”.
La diplomática estadounidense hizo referencia a las recientes manifestaciones callejeras en Nicaragua y pidió al presidente Daniel Ortega que cumpla su promesa de participar en un diálogo nacional, e incluir a la comunidad empresarial, estudiantes y la Iglesia católica.
“Pero hablar no es suficiente”, dijo. “La verdadera prueba será si es que el gobierno de Ortega llegará a satisfacer las exigencias populares de reformas democráticas y transparencia”, mencionó.
“No podemos permitir que los últimos opresores que quedan arruinen el hemisferio”, dijo.
“Por la seguridad de toda la gente de Latinoamérica, es hora de que Maduro renuncie”, dijo la embajadora estadounidense ante la ONU Nikki Haley durante un discurso sobre América Latina.
“No estoy segura de cómo haremos eso posible, pero sí sé que no podemos detenernos”, agregó tras su discurso, durante una conferencia organizada por el Consejo de las Américas. “Tenemos que seguir aislando a Maduro hasta que ceda”.
Haley añadió que los habitantes del país sudamericano son «víctimas involuntarias de un narco-estado criminal» y sostuvo que las elecciones del 20 de mayo, en las que Maduro buscará la reelección, serán fraudulentas.
En el mismo evento realizado el martes, el subsecretario de Estado John J. Sullivan anunció un fondo bilateral adicional de 18,5 millones de dólares para apoyar a los venezolanos desplazados en Colombia.
Las declaraciones de Haley no se limitaron a Maduro. También describió la situación actual en Venezuela como parte de un modelo que también incluye a Cuba y Nicaragua y que “está comprobado que no funciona para nada”.
La diplomática estadounidense hizo referencia a las recientes manifestaciones callejeras en Nicaragua y pidió al presidente Daniel Ortega que cumpla su promesa de participar en un diálogo nacional, e incluir a la comunidad empresarial, estudiantes y la Iglesia católica.
“Pero hablar no es suficiente”, dijo. “La verdadera prueba será si es que el gobierno de Ortega llegará a satisfacer las exigencias populares de reformas democráticas y transparencia”, mencionó.
“No podemos permitir que los últimos opresores que quedan arruinen el hemisferio”, dijo.








