A-AA+
Washington.- Tras casi dos décadas de guerra y más de un año de negociaciones, Estados Unidos y los talibanes dieron este sábado un histórico paso en la capital catarí al firmar un acuerdo de paz, que prevé la completa retirada de las tropas internacionales destacadas en Afganistán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado que se reunirá con los líderes talibanes “en un futuro no muy lejano”, después de que su Gobierno firmara en Catar un acuerdo de paz con ese grupo insurgente, con el objetivo de poner fin a la guerra de Afganistán.
“Me reuniré personalmente con los líderes talibanes en un futuro no muy lejano”, dijo Trump aunque no aclaró dónde se producirá esa reunión.
Trump confirmó que Estados Unidos reducirá su contingente actual de unos 13.000 soldados en el país centroasiático, y dejará allí a unos 8.600.
“Si ocurren cosas malas, volveremos, y volveremos tan rápido y con tanta fuerza que nadie habrá visto nada igual. Pero no creo que eso sea necesario”, agregó.
El representante especial para la Paz de EU, Zalmay Khalilzad, y el mulá Abdul Ghani Baradar, por parte de los talibanes, firmaron este sábado el texto en Doha ante representantes de países como Indonesia, Turquía y Pakistán, además de enviados de la ONU o de la OTAN.
El texto de ese pacto, al que ha tenido acceso Efe, estipula que Estados Unidos retirará del país asiático “todas las fuerzas militares” y el personal civil no diplomático en un plazo de 14 meses a partir de hoy. También se retirarán las tropas de sus aliados de la coalición.
Además, para el 10 de marzo, se liberará a 5.000 prisioneros insurgentes y a 1.000 miembros de las fuerzas de seguridad afganas.
Los talibanes dieron comienzo al proceso para llegar hasta aquí en febrero de 2018, cuando su oficina política en Doha urgió a Washington a tomar parte en un diálogo “directo” después de años de negativas.
En octubre de ese mismo año, Khalilzad y líderes de los insurgentes mantuvieron la primera de más de una decena de rondas de diálogo en Catar, que ha hospedado todas las conversaciones en medio de un gran secretismo.
El pasado septiembre, Trump canceló abruptamente los encuentros -y la reunión que tenía prevista con los talibanes en Camp David- en respuesta a un atentado en Kabul en el que murió un estadounidense, si bien el proceso se retomó a finales de noviembre tras una visita del dirigente a Afganistán.








