Exigen justicia tras masacre en cárcel

Kinsasa, RDC.- Familias de los muertos en lo que las autoridades dicen fue un intento de fuga en la mayor cárcel de la República Democrática del Congo están exigiendo respuestas al gobierno, mientras activistas denuncian que las condiciones en las cárceles del país son inhumanas.
Las autoridades dicen que 129 personas murieron, entre ellas algunas baleadas por guardias y soldados, y otras en una estampida para escapar de la Prisión Central de Makala en la capital, Kinsasa, temprano el lunes.
El ministro de Justicia Constant Mutamba calificó la fuga de “acto de sabotaje premeditado” y prometió una “respuesta severa”.
Pero la oposición y grupos de derechos humanos exigen una investigación independiente, acusando al gobierno de usar fuerza excesiva y de mentir sobre el verdadero saldo de muertes. Un prominente activista dijo que más de 200 personas murieron.
Everixk Nzeu, un joven de 25 años que murió en el caos, fue arrestado hace dos meses en el sector occidental de Kinsasa y trasladado a Makal en base a una orden de arresto provisional, sin juicio ni fallo judicial, dijo su madre Madeleine Mbalaka.
“Visité a mi hijo el domingo y estaba bien”, dijo Mbalaka. “Pero a eso de las 6 de la mañana, sus compañeros nos llamaron para decirnos que estaba muerto”.
Su hijo deja atrás a una hija de 8 años.






