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Olympia, Washington.- Los investigadores intentaban determinar el sábado cómo fue que un empleado de una aerolínea pudo robar un avión vacío, hacer acrobacias con él y estrellarlo en un islote en la bahía de Puget, en el estado de Washington, después de ser perseguido por cazas militares enviados a interceptarlo.
El extraño incidente en el que se vio involucrado un trabajador que, según las autoridades, tenía tendencias suicidas ilustra uno de los mayores peligros de la aviación comercial: el de los empleados de aerolíneas o de aeropuertos que están en posición de provocar el caos.
“La mayor amenaza que tenemos en la aviación es la interna”, dijo Erroll Southers, exagente del FBI y especialista en seguridad del transporte, a The Associated Press. “Aquí se trata de un empleado autorizado para tener acceso a los aviones y capacitado para hacerlos despegar”.
El hombre no tenía relación con el terrorismo, aseguró el vocero de la policía local, Ed Troyer.
Las autoridades dijeron el sábado que el hombre trabajaba desde hace tres años y medio con la aerolínea Horizon Air y que tenía autorización para estar entre los aviones, pero _que ellos sepan_ no era un piloto con licencia.
No está claro cómo logró las habilidades para hacer piruetas acrobáticas en el aire con el avión antes de estrellarse, una hora después de haber despegado, dijeron las autoridades.
Un video mostró al avión Q400 de Horizon Air efectuando giros en el aire y otras maniobras peligrosas mientras el Sol se ponía sobre la bahía. No había pasajeros a bordo. El Q400 es un avión turbohélice de 76 asientos.
Southers dijo que el hombre pudo haber causado una matanza.
“Si tenía capacidad para hacer acrobacias con un avión como este, sin duda tenía capacidad para estrellarlo contra un edificio y matar gente en tierra”, afirmó.
El avión fue perseguido por cazas militares antes de que se estrellara en el islote Ketron, al suroeste de Tacoma, Washington. Un video mostró llamaradas entre los árboles en el islote, escasamente poblado y al que solo se llega por ferry. No hubo daños a estructuras en tierra, dijo Alaska Airlines.
El extraño incidente en el que se vio involucrado un trabajador que, según las autoridades, tenía tendencias suicidas ilustra uno de los mayores peligros de la aviación comercial: el de los empleados de aerolíneas o de aeropuertos que están en posición de provocar el caos.
“La mayor amenaza que tenemos en la aviación es la interna”, dijo Erroll Southers, exagente del FBI y especialista en seguridad del transporte, a The Associated Press. “Aquí se trata de un empleado autorizado para tener acceso a los aviones y capacitado para hacerlos despegar”.
El hombre no tenía relación con el terrorismo, aseguró el vocero de la policía local, Ed Troyer.
Las autoridades dijeron el sábado que el hombre trabajaba desde hace tres años y medio con la aerolínea Horizon Air y que tenía autorización para estar entre los aviones, pero _que ellos sepan_ no era un piloto con licencia.
No está claro cómo logró las habilidades para hacer piruetas acrobáticas en el aire con el avión antes de estrellarse, una hora después de haber despegado, dijeron las autoridades.
Un video mostró al avión Q400 de Horizon Air efectuando giros en el aire y otras maniobras peligrosas mientras el Sol se ponía sobre la bahía. No había pasajeros a bordo. El Q400 es un avión turbohélice de 76 asientos.
Southers dijo que el hombre pudo haber causado una matanza.
“Si tenía capacidad para hacer acrobacias con un avión como este, sin duda tenía capacidad para estrellarlo contra un edificio y matar gente en tierra”, afirmó.
El avión fue perseguido por cazas militares antes de que se estrellara en el islote Ketron, al suroeste de Tacoma, Washington. Un video mostró llamaradas entre los árboles en el islote, escasamente poblado y al que solo se llega por ferry. No hubo daños a estructuras en tierra, dijo Alaska Airlines.








