Fragmentos en museo brasileño dan esperanza

Se han logrado recuperar algunas piezas óseas entre los escombros

Fragmentos en museo brasileño dan esperanza

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Río de Janeiro, Bra.- Los bomberos hallaron el martes fragmentos de huesos de una colección entre los escombros aún humeantes en el interior del Museo Nacional de Brasil, lo que despertó esperanzas de que un célebre cráneo haya sobrevivido al incendio que redujo a cenizas a miles de piezas científicas e históricas.

Las llamas arrasaron el interior del museo el domingo por la noche, y las autoridades dicen que buena parte de la mayor colección de tesoros en América Latina posiblemente se perdió. Fotos aéreas del inmueble mostraron montones de escombros y cenizas en las salas donde se derrumbó el techo.

Los bomberos “hallaron fragmentos de huesos en una sala donde se guardaban muchos objetos, incluso cráneos”, dijo la vicedirectora del museo, Cristiana Serejo. “Falta reunirlos y llevarlos al laboratorio para saber exactamente qué son”.

En su colección de unos 20 millones de objetos, uno de los más preciados es el cráneo llamado Luzia, uno de los fósiles más antiguos hallados en América.

El vocero del museo, Marcio Martins, dijo que hay cientos de cráneos en la colección y que el material debía ser examinado por la policía federal, que investiga la causa del siniestro. Después, los expertos los estudiarán para determinar su identidad.

Cuando las llamas comenzaban a arrasar el museo, en la noche del domingo, Paulo Buckup, profesor del departamento de Zoología del Museo Nacional, se convirtió en héroe.

Junto con un grupo de voluntarios, el profesor entró al edificio y consiguió rescatar moluscos, ejemplares de fauna marina sudamericana y otros objetos del valioso acervo antes de que se convirtiera en cenizas.

“Identificamos el material prioritario, que sería insustituible, y aun en la oscuridad y sin herramientas localizamos algunas cosas, una porción minúscula de lo que se perdió. El resultado de esa acción, pequeño, servirá para la ciencia”. Mientras se removían los escombros, los bomberos seguían apuntando sus mangueras al edificio.