Fragmentos, una escultura solemne para víctimas de la guerra en Colombia

Fragmentos, una escultura solemne para víctimas de la guerra en Colombia

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El contra-monumento Fragmentos, escultura que se hizo con las armas de las FARC, está en un espacio solemne en donde las víctimas fueron protagonistas de este proyecto de memoria, que estremece al visitante cuando sabe que sus pies tocan el piso de color gris plomo, hecho con los restos de los fusiles de la guerra.

En la creación y construcción de Fragmentos participaron el gobierno de Colombia, el partido FARC (Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común), las mujeres víctimas de la violencia sexual en el escenario de la guerra y los arquitectos encargados de la restauración de la casona y la construcción del espacio físico en donde se expone la obra.

Una casa colonial del siglo XIX, ubicada a poca distancia de la parte posterior de la presidencial Casa de Nariño, con su fachada blanca en donde se puede leer en letras negras: Fragmentos-Espacio de Arte y Memoria, fue el lugar seleccionado para que las armas que entregó las FARC a las Naciones Unidas se convirtieran en una obra de arte.

La misión fue encomendada a la escultora colombiana, Doris Salcedo, para que creará un monumento a la paz con el producto de la fundición de 300 toneladas de las armas que entregó el grupo rebelde en el 2017.

El Acuerdo Final de Paz, firmado en noviembre del 2016 entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), definió que con las armas del grupo insurgente se harían tres monumentos en Bogotá, Cuba y la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, estas dos últimas se presentarían en el 2019.

La artista colombiana reconocida por sus obras "Atrabiliarios" (1991), "La túnica del huérfano" 1998, "Ninguno" 2004, "Sumando ausencias" 2016, empezó a trabajar en el proyecto y concluyó que no era posible hacer un Monumento a la Paz con las armas de la guerra y su propuesta artística fue el Contra Monumento Fragmentos, que tiene como esencia visibilizar a las víctimas del conflicto armado.

La artista comentó durante la inauguración del Contra Monumento Fragmentos, que lo que ella tuvo claro desde un principio del proyecto era “que no quería monumentalizar las armas y deberían estar invertidas en la relación de poder que las armas imponen y poco a poco fue apareciendo la idea”.

“Trabajar con las víctimas fue lo más conmovedor para darle forma a la historia de Colombia y aquí pasan hacer el centro mismo”, comentó a Notimex la artista, quien invitó a un grupo de 20 mujeres víctimas para que trabajarán junto con ella en la obra.

En esta casa colonial de arte y memoria los asistentes pueden ver un documental en el que se presenta todo el proceso de la construcción del Contra Monumento Fragmentos, desde la entrega de las armas, pasando por el trabajo de fundición y las victimas dándole forma con sus manos a las placas de plomo fundido para entapetar el piso del edificio.

La obra invita “al silencio para que nos podamos escuchar… Hay escépticos, que pese a lo que ha pasado aún dudan de que las armas se hubieran entregado… Es realmente extraordinario tener 37 toneladas de armamento inutilizado en un piso que se convierte en espacio de arte y memoria”.

Para la artista, el espacio Fragmentos de Arte y Memoria, se “abre para cualquier ciudadano y para que generaciones de artistas, presentes y futuras, sigan elaborando la narrativa del conflicto".

Cuando la artista recorre este espacio y pisa las láminas gris-plomo, ella se siente ausente del proyecto porque su deseo es que este espacio se lo tomen los artistas colombianos, que el público participe de esta obra y reflexione sobre la guerra, y las victimas recuperen su voz. Esto es para Salcedo lo más reconfortante.

“Este es el lugar más digno y más elegante (…) es un hecho que las FARC entregaron las armas y eso no se puede negar. Ahora se trata de apoyar la reconciliación”, le dijo la escultora a Rodrigo Londoño, jefe máximo del exgrupo rebelde, hoy convertido en partido político.

Sus voces, sus rostros, sus dolores que llevan en el alma, conmueven a los asistentes que siempre están de pie pisando la huella de la guerra, y entre ellos estuvo estupefacto el jefe máximo de las desmovilizadas FARC, Rodrigo Londoño, quien también hizo un recorrido sobre “el tapete” de las armas fundidas de su organización.

Para el excomandante más conocido como “Timochenko”, el Contra Monumento fue una idea maravillosa de la escultora Salcedo y con ella se está “sentando las bases para impulsar mucho más este proceso de reconciliación que necesitamos en Colombia para conseguir la paz”.

Después de ser protagonista de la guerra y firmante del Acuerdo Final de Paz, Londoño no ocultó su emoción con esta escultura que convirtió las armas de su organización en obra de arte, la mejor forma para reivindicar la paz y hacer memoria no desde los victimarios sino desde las víctimas que siempre han estado pisoteadas por el poder de las armas de los actores del conflicto.

“Siento emoción en el sentido que lo hicimos bien y aquí se aprecia a una guerrilla no derrotada, sino a una guerrilla desmovilizada que entregó las armas en perfecto estado, una guerrilla optimista del paso que se está dando”, comentó Londoño.

Pero la mayor emoción del líder del partido FARC, es “ver que las armas están concretadas en una obra tan maravillosa como la que ha construido Doris Salcedo. Tenemos que llevar el mensaje para que llegue a quienes siguen con el discurso del odio”.

“Esta obra -subrayó Londoño- es una demostración de que las FARC, cumplió y nos falta que la contra parte (Estado), también cumpla y nos falta el monumento de Naciones Unidas y Cuba”.

Las armas, agregó, “las teníamos en función de un proyecto político, para eso las empuñamos, aun con errores, pero hora están aquí como base, para la continuidad de ese proyecto político que lo vamos a construir en paz, en reconciliación y no matándonos”.