Francisco, cinco años como papa renovador

El Sumo Pontífice se ha colocado como un abanderado de los pobres y los postergados en todo el mundo

Francisco, cinco años como papa renovador

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Ciudad del Vaticano.- Cada vez que el papa Francisco visita una cárcel durante sus viajes por los barrios marginales de todo el mundo o incluso en Roma, siempre le dice a los reclusos que él también debería estar detrás de las rejas. “¿Por qué están presos ustedes y no yo?”, les pregunta.

Esa identificación con el dolor ajeno y la facilidad con que se coloca en el lugar del otro le granjearon a Francisco admiradores en todos los rincones del globo y lo confirmaron como un abanderado de los pobres y los postergados.

Pero al cumplirse el martes el quinto aniversario de su pontificado, Francisco está siendo criticado por el tipo de causas que defiende y por las que ha ignorado.

La situación de la mujer y los abusos sexuales de los curas encabezan la segunda lista y se está generando la sensación de que el primer papa latinoamericano de la historia es tal vez víctima de expectativas poco realistas y de su propia cultura.

De todos modos, los primeros cinco años de Francisco han sido una vertiginosa presentación de un nuevo tipo de papa, que valora las comunicaciones directas más que la tecnología y la misericordia más que la moral con el fin de hacer de la Iglesia un sito más acogedor para quienes se sienten excluidos.

“Conocí mucha gente que me dijo que recuperó su fe católica gracias a este papa”, expresó el arzobispo ugandés John Baptist Odama, quien encabeza la conferencia local de obispos católicos.

“Por sencillo que sea, ha transmitido un mensaje sobre nuestro Dios que ama a todo el mundo y que quiere la salvación de todos”.

Otro terreno en que impulsó cambios es el de la política: Exigió a gobiernos e individuos que traten a los migrantes como hermanos necesitados, no como una amenaza.