Hawai, un paraíso con riesgo latente

La vida entre vegetación exuberante y a un precio accesible conlleva un peligro: un volcán activo

Pahoa, Hawai.- Las laderas del volcán Kilauea ofrecen un ambiente rural con vegetación exuberante a un precio accesible, en contraste con los costos inmobiliarios en otras partes de Hawai, pero la vida en uno de los volcanes más activos del mundo tiene sus riesgos: se han abierto una docena de fisuras de lava en las calles del distrito y los incendios arrasaron con treinta y cinco inmuebles.

Resultaba difícil distinguir en las fotos aéreas cuántos inmuebles eran viviendas y cuántos estaban deshabitados, dijo el alcalde del condado de Hawai, Wil Okabe.
El barrio Leilani recibió la orden de desalojo cuando la lava del Kilauea se abrió paso a través de grietas y destruyó varias viviendas.

El distrito de Puna es una región de caminos de piedra volcánica a unos 30 minutos en auto desde la población costera de Hilo.

En Puna abundan tanto la selva, como los campos de piedra volcánica negra de erupciones anteriores. Las laderas bajan desde la cima de Kilauea a las playas de arena blanca y los acantilados ásperos.

Hay cultivos de nueces macadamia y otros productos junto con viviendas rodeadas de parques. También hay casas humildes en pequeños lotes rodeadas de autos y camiones viejos.

Para muchos que no viven en Hawai, es difícil comprender por qué alguien se arriesgaría a vivir cerca de un volcán activo con poderes tan destructivos.
Pero la gente de aquí conoce los riesgos y los acepta.

Amber Makuakane, maestra de 37 años y madre soltera de dos hijos, perdió su vivienda de tres habitaciones donde vivía desde hacía nueve años.