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Teherán, Irán.- La fuerza de las protestas que han sacudido a Irán estaba poco clara el jueves después de una semana de disturbios que han matado al menos a 21 personas. Se reportaron menos manifestaciones mientras los partidarios del gobierno volvieron a salir a las calles en varias ciudades.
Por el momento no quedó claro si el menor número de reportes de nuevas manifestaciones en desafío al gobierno teocrático de Irán registrado el jueves suponía que las protestas están amainando o si el bloqueo del gobierno a las redes sociales había impedido que los disconformes compartan nuevas imágenes de las manifestaciones.
Las protestas de la última semana fueron las más multitudinarias desde la polémica elección presidencial de 2009, que terminaron con un derramamiento de sangre. Muchos iraníes denuncian la violencia que ha acompañado a algunas de las manifestaciones, que reflejaron la frustración de los asistentes por la crisis económica y la corrupción oficial.
Miles de personas salieron a la calle el jueves para respaldar al gobierno en varias ciudades, entre ellas la ciudad de Mashhad, el primer lugar donde los iraníes mostraron su descontento a finales de diciembre. Las protestas antigubernamentales comenzaron por la crisis económica y carestía de los alimentos.
Por el momento no quedó claro si el menor número de reportes de nuevas manifestaciones en desafío al gobierno teocrático de Irán registrado el jueves suponía que las protestas están amainando o si el bloqueo del gobierno a las redes sociales había impedido que los disconformes compartan nuevas imágenes de las manifestaciones.
Las protestas de la última semana fueron las más multitudinarias desde la polémica elección presidencial de 2009, que terminaron con un derramamiento de sangre. Muchos iraníes denuncian la violencia que ha acompañado a algunas de las manifestaciones, que reflejaron la frustración de los asistentes por la crisis económica y la corrupción oficial.
Miles de personas salieron a la calle el jueves para respaldar al gobierno en varias ciudades, entre ellas la ciudad de Mashhad, el primer lugar donde los iraníes mostraron su descontento a finales de diciembre. Las protestas antigubernamentales comenzaron por la crisis económica y carestía de los alimentos.







