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Dos barcos patrulla con 451 inmigrantes a bordo se acercaron el sábado a Sicilia, pero su destino final permanece incierto después de que el conservador ministro del Interior italiano insistió que deben ser enviados a Malta o Libia.
La oficina del primer ministro italiano Giuseppe Conte dijo que se están considerando tres ideas: Redistribuir a los inmigrantes entre las naciones europeas, contactar a las autoridades libias para organizar su regreso, o mantenerlos a bordo de las embarcaciones e investigarlos para otorgarles asilo.
El ministro del Interior, Matteo Salvini, quien ha puesto el tema migratorio en la cima de la agenda europea al rehusarse a permitir que los barcos de rescate anclen en los puertos italianos, prometió mantener su postura.
Pero Salvini ya fue criticado esta semana después de que el presidente italiano intervino en un rescate por motivos humanitarios.
Los inmigrantes estaban a bordo de un enorme buque pesquero cuando los centros de control de las guardias costeras de Italia y Malta comenzaron a discutir el viernes sobre de quién era la responsabilidad de acogerlos.
Malta indicó que cumplió con sus obligaciones al monitorear el buque para ver si requería de ayuda. Malta dijo que la tripulación les dejó en claro que no necesitaban ayuda y se dirigían hacia el territorio italiano de Lampedusa.
Salvini y su ministro de transporte insisten en que Malta debió abrir sus puertos.
Horas antes el sábado, los inmigrantes fueron trasladados del buque pesquero a una embarcación de rescate de la agencia de la patrulla fronteriza de la Unión Europea, Frontex, y a un barco de la policía fronteriza italiana. Hacia la noche, ambas embarcaciones se ubicaban cerca del puerto siciliano de Pozzallo.
Italia cree que la Unión Europea no le ha brindado respaldo para lidiar con las decenas de miles de inmigrantes que llegan por mar cada año. Salvini está presionando a la UE para que intervenga y acoja a los migrantes que lleguen a Italia, además de que intenta ayudar a Libia a evitar que salgan del país en primera instancia.
La oficina del primer ministro italiano Giuseppe Conte dijo que se están considerando tres ideas: Redistribuir a los inmigrantes entre las naciones europeas, contactar a las autoridades libias para organizar su regreso, o mantenerlos a bordo de las embarcaciones e investigarlos para otorgarles asilo.
El ministro del Interior, Matteo Salvini, quien ha puesto el tema migratorio en la cima de la agenda europea al rehusarse a permitir que los barcos de rescate anclen en los puertos italianos, prometió mantener su postura.
Pero Salvini ya fue criticado esta semana después de que el presidente italiano intervino en un rescate por motivos humanitarios.
Los inmigrantes estaban a bordo de un enorme buque pesquero cuando los centros de control de las guardias costeras de Italia y Malta comenzaron a discutir el viernes sobre de quién era la responsabilidad de acogerlos.
Malta indicó que cumplió con sus obligaciones al monitorear el buque para ver si requería de ayuda. Malta dijo que la tripulación les dejó en claro que no necesitaban ayuda y se dirigían hacia el territorio italiano de Lampedusa.
Salvini y su ministro de transporte insisten en que Malta debió abrir sus puertos.
Horas antes el sábado, los inmigrantes fueron trasladados del buque pesquero a una embarcación de rescate de la agencia de la patrulla fronteriza de la Unión Europea, Frontex, y a un barco de la policía fronteriza italiana. Hacia la noche, ambas embarcaciones se ubicaban cerca del puerto siciliano de Pozzallo.
Italia cree que la Unión Europea no le ha brindado respaldo para lidiar con las decenas de miles de inmigrantes que llegan por mar cada año. Salvini está presionando a la UE para que intervenga y acoja a los migrantes que lleguen a Italia, además de que intenta ayudar a Libia a evitar que salgan del país en primera instancia.







