Jóvenes fustigan en el Vaticano una “Iglesia de los abusos”

Jóvenes fustigan en el Vaticano una “Iglesia de los abusos”

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La “Iglesia de los abusos” no es la Iglesia de Jesucristo ni la Iglesia Católica “que vivimos y compartimos”, aseguró hoy un joven que participa en el Sínodo, una cumbre de obispos de todo el mundo que sesiona en el Vaticano.

Lucas Barboza Galhardo, miembro del Comité Coordinador Nacional para la pastoral juvenil de la Conferencia Episcopal de Brasil, fustigó no sólo los abusos sexuales, sino todos los abusos (también de poder) al interior de la estructura eclesiástica.

En rueda de prensa, durante la cual relató su experiencia como parte del grupo de los 49 oyentes del Sínodo, advirtió que en los trabajos de esa reunión quedó claro que no existe “espacio para la flexibilización en ese tema”.

“No se puede aceptar de ninguna manera. A nosotros, los jóvenes, nos molesta muchísimo y esperamos que se puedan tomar medidas concretas de parte de todas las conferencias episcopales e Iglesias locales para que eso no ocurra más”, sostuvo.

El Sínodo, que se desarrolla a puertas cerradas desde el pasado 3 de octubre, abordó los desafíos de la juventud en la actualidad y uno de los primeros asuntos que surgieron fue el de la crisis por los abusos cometidos por clérigos en diversas latitudes.

En rueda de prensa, el cardenal Gualtiero Bassetti anticipó que en el documento final del encuentro, que ya fue redactado y que será aprobado el próximo sábado, se abordará este flagelo “de manera exhaustiva".

El presidente de la Conferencia Episcopal Italiana precisó que, si bien una “mínima parte” de miembros de la Iglesia están involucrados en estos delitos, todo el cuerpo eclesial -desde el Papa Francisco para abajo- “está sufriendo” por lo ocurrido.

“Se necesita claridad, se necesita colaboración plena con las autoridades civiles y judiciales, en el respeto de las instituciones”, constató.

Agregó que resulta fundamental el trabajo de prevención, el “valorar muy bien” y con los instrumentos de las ciencias humanas, la estabilidad emocional de aquellos que se preparan al sacerdocio y a la vida religiosa.

Precisó que “no basta con condenar” lo ocurrido y aseguró que la Iglesia está ya poniendo en práctica todos los medios para prevenir, por eso el Papa convocó al Vaticano a todos los presidentes de conferencias episcopales del mundo en febrero próximo para abordar el asunto.

En su turno Miguel Cabrejos Vidarte, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, reconoció que los abusos han sido “terriblemente dolorosos” porque no sólo se daña el cuerpo del niño o joven, sino que se daña su alma, lo cual “es más grave”.