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GINEBRA, Suiza (EFE).- Brasil es el segundo país con más contaminaciones del mundo, con 3.45 millones casos confirmados y más de 111 mil muertes, pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha observado que la curva de infecciones ha empezado a estabilizarse.
"La situación en Brasil de algún modo se ha estabilizado en términos del número de infecciones detectadas por semana y ciertamente la presión debe haber bajado en los servicios de cuidados intensivos", sostuvo el director de Emergencias de la OMS, Mike Ryan.
La aceleración de los casos se ha detenido en varias regiones y hay "un claro descenso" en otras, agregó.
Ryan sostuvo que Brasil está en un momento crucial "en el que parece que las cosas pueden mejorar" y animó a las autoridades a aprovechar este momento para hacer lo necesario para que esta tendencia se confirme.
COMPARACIÓN CON LA PANDEMIA DE 1918
En otro pasaje de la rueda de prensa de los responsables de la OMS se hizo una comparación entre esta pandemia y la de 1918 (conocida como "gripe española"), que tuvo varias olas y después de la cual el virus siguió circulando por décadas hasta ser reemplazado por otro.
Al respecto, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, recordó que esa pandemia duró de febrero de 1918 a abril de 1920 y dijo que espera que "podamos detener esta pandemia antes de los dos años" que duró aquella hace un siglo.
"El virus puede moverse más rápido ahora porque estamos más conectados, pero al mismo tiempo tenemos la tecnología y el conocimiento para detenerlo", recalcó.
LOS NIÑOS Y EL USO DE MASCARILLAS
Ante el inicio del año escolar, varios países europeos que sufren rebrotes de coronavirus están imponiendo medidas de protección suplementarias, como Francia, que acaba de disponer el uso obligatorio de mascarillas por parte de los alumnos a partir de los once años.
Acerca de la pertinencia de tal medida, Ryan defendió la utilidad de las mascarillas "para romper las cadenas de transmisión" del virus, aunque todavía no existe consenso científico sobre el rol de los niños como transmisores.
No obstante, la jefa de la célula técnica de lucha contra la pandemia en la OMS, María Von Kerkhove, sostuvo que hay estudios que indican que los niños más pequeños transmitirían menos el virus que los adolescentes.
Lo que se sabe es que los niños pueden contraer el virus y que tienden a ser asintomáticos o a desarrollar una forma leve de la COVID-19, aunque también se ha registrado un número limitado de casos graves y hasta de muerte en este grupo de edad.








