La tregua siria no completa su cuarto día y la violencia se reanuda en Idlib

La tregua siria no completa su cuarto día y la violencia se reanuda en Idlib

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DAMASCO, Siria (EFE).- El Ejército sirio anunció hoy el fin del alto el fuego decretado el pasado jueves en la provincia noroccidental de Idlib, último bastión insurgente del país, donde poco después se han reanudado los bombardeos que en las últimas semanas han causado decenas de víctimas civiles. 

En un comunicado difundido por la agencia estatal SANA, el Comando General del Ejército sirio anunció la reanudación de las operaciones militares en Idlib, acusando a las facciones armadas opositoras de haber continuados sus ataques y a Turquía de haberlo permitido.

Las Fuerzas Armadas recordaron que "el alto el fuego estaba condicionado al cumplimiento de Ankara de sus obligaciones en virtud del Acuerdo de Sochi, y eso no ha sucedido pese a los esfuerzos de Siria".

Asimismo, acusó a Turquía de continuar con "su método destructivo" y de "ignorar la aplicación del acuerdo de Sochi", que fue sellado por Ankara y Moscú en septiembre de 2018 y en virtud del cual fue establecida una zona desmilitarizada en torno a Idlib en octubre.

Después de la creación de esa franja alrededor de la provincia, los niveles de violencia se redujeron notablemente pero las hostilidades repuntaron a partir de finales de abril pasado, cuando las fuerzas gubernamentales dieron comienzo a una ofensiva no declarada contra las zonas con presencia de grupos opositores.

Este lunes, la aviación siria y su aliado, Rusia, reanudaron los ataques en el sur de Idlib y el norte de la vecina provincia de Hama, donde lanzaron medio centenar de bombardeos poco después del anuncio del fin de la tregua, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

De acuerdo con la ONG, con sede en el Reino Unido y una amplia red de colaboradores sobre el terreno, los aviones y helicópteros del Ejército sirio realizaron decenas de incursiones contra varias localidades del sur de Idlib y el norte de Hama, mientras que los aparatos rusos efectuaron bombardeos.

El Observatorio destacó que en los pasados tres días no se habían registrado bombardeos en esta zona, incluida en el acuerdo ruso-turco, pero las fuerzas gubernamentales habían continuado los ataques de artillería y con misiles, y ayer una mujer perdió la vida en la localidad de Badama, en el oeste de Idlib. 

Hoy, de momento, no se han registrado víctimas desde el anuncio del final de la tregua y la reanudación de las hostilidades.

El anuncio fue hecho por las Fuerzas Armadas del presidente Bachar al Asad al mismo tiempo que se produjo un supuesto ataque de las facciones insurgentes que tenía como objetivo la base aérea rusa de Hamimín, en la provincia mediterránea de Latakia, vecina de Idlib.

SANA aseguró que las "organizaciones terroristas" lanzaron varios proyectiles contra la base, que impactaron en sus cercanías y provocaron "grandes pérdidas humanas y materiales", según una fuente militar anónima citada por la agencia estatal.

Desde el 30 de septiembre de 2015, Rusia realiza una campaña de bombardeos en Siria en apoyo al ejército nacional y utiliza la base de Hamimim como plataforma para lanzar sus ataques contra otras partes del país.

El principal objetivo de Damasco y Moscú en esa zona es el antiguamente denominado Frente al Nusra, que era la antigual filial de Al Qaeda en Siria hasta que se desvinculó renombrándose como Frente de la Conquista del Levante.

Esa agrupación domina actualmente amplias partes de Idlib y rechazó acatar el acuerdo del pasado otoño entre Rusia y Turquía, por el cual las facciones armadas debían retirarse de la zona desmilitarizada, una franja de unos 20 kilómetros que pasaría a estar bajo la supervisión conjunta de los dos garantes del pacto.

Si bien el acuerdo nunca fue respetado del todo, ayudó a reducir las hostilidades en Idlib y detuvo una ofensiva gubernamental sobre la región que parecía inminente en aquel momento.

Damasco suspendió su avance pero nunca ha renunciado a recuperar el control de Idlib y ha asegurado que antes o después este territorio volverá a estar bajo la soberanía de las autoridades sirias, que han recuperado casi todas las provincias del país excepto aquellas que están en manos de los kurdos en el noreste y este.

Las organizaciones humanitarias e internacionales han alertado reiteradamente del riesgo de una grave crisis en Idlib, donde se estima que vivían unos tres millones de civiles, muchos de ellos llegados de otras provincias del país de las que fueron expulsados.

Por ello, muchos dieron la bienvenida al alto el fuego que entró en vigor el pasado jueves por la noche pero que no ha concluido su cuarto día.