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Seúl.- Las dos Coreas optaron por aliviar la tensión regional durante una histórica reunión celebrada en su frontera, en la que acordaron convocar conversaciones de tipo militar y facilitar la participación norcoreana en los Juegos de PyeongChang.
El encuentro, el primero de alto nivel que celebran los dos países en más de dos años, fue especialmente productivo y se celebró en un ambiente de inusual cordialidad en la aldea de tregua de Panmunjom, en la militarizada frontera intercoreana.
“Creo que debemos comprometernos a estas pláticas de manera seria y sincera para dar un primer regalo del Año Nuevo: preciados resultados a la nación coreana” dijo el jefe de la delegación norcoreana Ri Son Gwon.
Durante la reunión el Norte aceptó la propuesta del Sur de llevar a cabo futuras conversaciones de rango militar para atenuar los ánimos en torno a la frontera, seguir manteniendo reuniones de alto nivel para mejorar sus lazos e incrementar los intercambios en varias áreas aún por determinar.
La delegación del Norte también comunicó que ha reabierto y que comenzará a utilizar el miércoles una de las líneas destinadas a comunicaciones militares en la región de la costa oriental de la península coreana.
Pyongyang decidió dejar de utilizar ésta y el resto de líneas de comunicación Norte-Sur en febrero de 2016 en protesta por la clausura de un polígono industrial intercoreano aprobado por Séul.
A su vez, el régimen norcoreano respondió afirmativamente a la invitación del Sur para participar en los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebran a partir del 9 de febrero en el condado surcoreano de PyeongChang y dijo que tiene intención de enviar una misión al evento.
Todo esto constituye una serie de gestos muy importante para apaciguar los ánimos después de un 2017 marcado por las continuas pruebas de armas norcoreanas y el tono beligerante con el que ha respondido al régimen de Pyongyang el presidente de EU, Donald Trump.
El encuentro, el primero de alto nivel que celebran los dos países en más de dos años, fue especialmente productivo y se celebró en un ambiente de inusual cordialidad en la aldea de tregua de Panmunjom, en la militarizada frontera intercoreana.
“Creo que debemos comprometernos a estas pláticas de manera seria y sincera para dar un primer regalo del Año Nuevo: preciados resultados a la nación coreana” dijo el jefe de la delegación norcoreana Ri Son Gwon.
Durante la reunión el Norte aceptó la propuesta del Sur de llevar a cabo futuras conversaciones de rango militar para atenuar los ánimos en torno a la frontera, seguir manteniendo reuniones de alto nivel para mejorar sus lazos e incrementar los intercambios en varias áreas aún por determinar.
La delegación del Norte también comunicó que ha reabierto y que comenzará a utilizar el miércoles una de las líneas destinadas a comunicaciones militares en la región de la costa oriental de la península coreana.
Pyongyang decidió dejar de utilizar ésta y el resto de líneas de comunicación Norte-Sur en febrero de 2016 en protesta por la clausura de un polígono industrial intercoreano aprobado por Séul.
A su vez, el régimen norcoreano respondió afirmativamente a la invitación del Sur para participar en los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebran a partir del 9 de febrero en el condado surcoreano de PyeongChang y dijo que tiene intención de enviar una misión al evento.
Todo esto constituye una serie de gestos muy importante para apaciguar los ánimos después de un 2017 marcado por las continuas pruebas de armas norcoreanas y el tono beligerante con el que ha respondido al régimen de Pyongyang el presidente de EU, Donald Trump.








