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Ciudad del Vaticano.- Una revista del Vaticano denunció que las monjas son tratadas como sirvientas por cardenales y obispos, para quienes cocinan y limpian a cambio de un salario irrisorio.
La edición de marzo de “Mujeres Iglesia Mundo”, la publicación mensual en varios idiomas para mujeres del diario oficial del Vaticano, L’Osservatore Romano, se puso a la venta el jueves. Su denuncia sobre el trabajo no remunerado o el escaso reconocimiento a la aportación intelectual de las religiosas confirmó que se está convirtiendo en la voz del movimiento de la iglesia en favor de la igualdad de género, derivado del movimiento global #MeToo.
“Algunas sirven en casas de obispos o cardenales, otras en las cocinas de instituciones eclesiásticas o enseñan. Algunas, como sirvientas de los hombres de la iglesia, se levantan por la mañana a preparar el desayuno y se van a dormir después de servir la cena, asear la casa y lavar y planchar la ropa”, dice uno de los artículos.
“Hasta ahora nadie ha tenido el valor de denunciar estas cosas”, manifestó la directora de la revista, Lucetta Scaraffia, a The Associated Press.
“Tratamos de dar una voz a quienes no tienen el valor de decir estas palabras”, resaltó.
La edición de marzo de “Mujeres Iglesia Mundo”, la publicación mensual en varios idiomas para mujeres del diario oficial del Vaticano, L’Osservatore Romano, se puso a la venta el jueves. Su denuncia sobre el trabajo no remunerado o el escaso reconocimiento a la aportación intelectual de las religiosas confirmó que se está convirtiendo en la voz del movimiento de la iglesia en favor de la igualdad de género, derivado del movimiento global #MeToo.
“Algunas sirven en casas de obispos o cardenales, otras en las cocinas de instituciones eclesiásticas o enseñan. Algunas, como sirvientas de los hombres de la iglesia, se levantan por la mañana a preparar el desayuno y se van a dormir después de servir la cena, asear la casa y lavar y planchar la ropa”, dice uno de los artículos.
“Hasta ahora nadie ha tenido el valor de denunciar estas cosas”, manifestó la directora de la revista, Lucetta Scaraffia, a The Associated Press.
“Tratamos de dar una voz a quienes no tienen el valor de decir estas palabras”, resaltó.








