Los talibanes arrestan a decenas por atentados reivindicados por el EI

Los talibanes arrestan a decenas por atentados reivindicados por el EI

Los talibanes informaron este lunes del arresto de decenas de personas en relación con los atentados ocurridos en los últimos días en la provincia de Nangarhar, que causaron la muerte de varios talibanes y civiles, reivindicados por el grupo terrorista Estado Islámico (EI).

“Nuestras fuerzas de seguridad han arrestado a un gran número de personas por sospechas en relación a las recientes explosiones en la ciudad de Jalalabad, de la provincia de Nangarhar (este)”, dijo a Efe el portavoz talibán Bilal Karimi.

Estas personas están bajo “investigación”, agregó el portavoz sin precisar más detalles.

Un funcionario del gobierno de la provincia oriental aseguró a Efe, en condición de anonimato, que “el número de detenidos ronda las 30 personas y casi todos ellos fueron arrestados por la dirección provincial de inteligencia”.

Varias explosiones tuvieron lugar el sábado y el domingo pasado en la ciudad de Jalalabad en las que al menos seis personas murieron y unas 25 resultaron heridas, de acuerdo con los talibanes.

Estos ataques fueron reivindicado ayer por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), según un comunicado de la agencia de información de los radicales, Amaq, difundido por sus canales de propaganda en internet.

Se trata de los primeros atentados que tienen lugar en el país desde que los talibanes tomaron el control total del Afganistán con la retirada de las tropas de EE.UU., poco antes de la medianoche del 31 de agosto.

La región de Nangarhar, donde se encuentra Jalalabad, se ha mantenido como la principal zona de operaciones en Afganistán desde que EI se instaló en el país en 2015. En los últimos años ha habido en esta zona numerosos enfrentamientos entre sus combatientes, los talibanes y las tropas afganas y extranjeras.

A pesar de esa fuerte oposición, el EI mantiene su presencia en áreas remotas de Nangarhar y se ha convertido ahora en la principal amenaza contra los talibanes, al ser capaces de perpetrar atentados como el del pasado 26 de agosto en el aeropuerto de Kabul, que dejó al menos 170 muertos.