logo pulso
PSL Logo

Millonarios, en guerra espacial

Las empresas de Jeff Bezos y Elon Musk lanzaron ayer sus cohetes, aunque el Starship se perdió

Por EFE

Enero 17, 2025 03:00 a.m.

A

Miami, Flo.- La guerra espacial entre multimillonarios tuvo este jueves un nuevo despegue: el de Jeff Bezos y su cohete New Glenn, que entra a competir con el Falcon 9 del magnate tecnológico Elon Musk, quien muy pronto será además el funcionario encargado de poner en cintura el derroche en el gobierno de su aliado, el presidente electo, Donald Trump.

La empresa estadounidense Blue Origin, de Bezos, eleva así la competencia con SpaceX, de Musk, que ha monopolizado los lanzamientos de empresas privadas desde 2008, cuando logró el éxito orbital de su Falcon 1 después de tres intentos fallidos.

Ahora el fundador de Amazon se le mide a los cohetes de Musk, con el exitoso lanzamiento orbital de su gigantesco New Glenn, no sin antes fracasar en un primer despegue el lunes pasado debido a una indeseada formación de hielo, y después de varios retrasos debidos a las desfavorables condiciones meteorológicas.

Bezos se enfrenta así a más de 16 años de ventaja que le lleva SpaceX. Y ayer se anotó un nuevo gol con el New Glenn, un cohete de cargas pesadas de 98 metros de altura, que se pone en camino de la certificación del Gobierno estadounidense para cumplir con los objetivos de la NASA y su programa comercial y los de seguridad nacional emergentes.

Una clave en el exitoso lanzamiento del New Glenn este jueves fue su motor BE-4, que es también una pieza importante para otros cohetes como el Vulcan, de United Launch Alliance (ULA).

Starship se perdió

La segunda etapa de la nave Starship, el cohete más grande y poderoso del mundo, se perdió este jueves después de un despegue sin problemas desde la base de SpaceX en Boca Chica, en el sur de Texas, en la frontera con México.

Antes de confirmar la noticia, la empresa del magnate tecnológico Elon Musk señaló durante la transmisión en directo que había perdido contacto con el cohete, que tenía programado amerizar en el océano Índico.

Sin embargo, el despegue del Starship en sí no tuvo problemas, e incluso la primera etapa, el Super Heavy, logró regresar a tierra, a la base, y ser atrapada por las pinzas de forma espectacular, por segunda vez.

El cohete había sido mejorado para este séptimo vuelo de prueba y la parte que se perdió llevaba por primera vez carga al espacio, en este caso una decena de réplicas de satélites de internet Starlink.