Nobel de la Paz, para lucha contra violencia sexual

La academia reconoce el trabajo de Denis Mukwege y de Nadia Murad

Nobel de la Paz, para lucha contra violencia sexual

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Oslo, Noruega.- El Comité Noruego del Nobel anunció el viernes a los ganadores del Premio Nobel de la Paz, un médico congoleño y una yazidí que estuvo retenida por el grupo extremista Estado Islámico, en reconocimiento a su trabajo para llamar la atención y eliminar el uso de la violencia sexual como arma de guerra.

El doctor Denis Mukwege y Nadia Murad “han realizado una contribución crucial para llamar la atención sobre este tipo de delitos de guerra y combatirlos”, dijo el Comité Noruego del Nobel.

“Denis Mukwege es un ayudante que ha dedicado su vida a defender a estas víctimas. Nadia Murad es el testigo que habla de los abusos perpetrados contra ella y contra otras”, agregó el comité.

Mukwege, de 63 años, fundó un hospital en Bukavu, en el este de la República Democrática del Congo, y ha atendido a miles de mujeres, muchas de ellas víctimas de violaciones en grupo. Varios hombres armados intentaron asesinarlo en 2012, obligándolo a exiliarse temporalmente.

“La importancia de los esfuerzos persistentes, dedicados y desinteresados del Dr. Mukwege en este campo no puede ser exagerada. Ha condenado repetidamente la impunidad ante violaciones grupales y ha criticado al gobierno congoleño y a otros países por no hacer lo suficiente para detener el uso de la violencia sexual contra las mujeres como estrategia y como arma de guerra”, dijo el comité del Premio Nobel en su anuncio del viernes.

La región oriental de la República Democrática del Congo ha sufrido más de dos décadas de conflictos entre grupos armados que han intentado destituir presidentes o simplemente controlar una parte de la vasta riqueza mineral del país.

Murad es unas de las 3.000 mujeres yazidíes que se calcula que fueron víctimas de violación y otros abusos por parte de miembros del grupo Estado Islámico.

Logró escapar después de tres meses de cautiverio y decidió contar su experiencia. A los 23 años fue nombrada la primera embajadora de buena voluntad de Naciones Unidas para la dignidad de las víctimas de la trata de personas.

Su libro, “La última niña”, habla de su cautiverio, de la pérdida de su familia y de su fuga final.

Los yazidíes son una antigua minoría religiosa, tildados falsamente de adorar al diablo por los extremistas musulmanes suníes.