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El nuevo primer ministro de Jordania, Omar al-Razzaz, prometió hoy revocar el controvertido proyecto de ley tributaria, que incluía mayores impuestos y que desató la semana pasada una ola de protestas y la renuncia de su antecesor Hani al-Mulki, hace tres días.
“Una vez que sea juramentado por el rey Abdullah II, mi gobierno retirará el proyecto de ley de impuestos sobre la renta”, afirmó al-Razzas, al término de una reunión con el presidente del Senado, Faisal Al Fayez, para examinar la integración de su gobierno.
En un comunicado de prensa, el designado jefe de gobierno destacó el éxito de su reunión y la coordinación entre las autoridades legislativas y ejecutivas en varios temas de interés para el país, informó la agencia oficial de noticias Petra.
El rey Abdullah II de Jordania designó el martes a al-Razzaz como el nuevo primer ministro, un día después de que su antecesor, Hani al-Mulki, dimitió a su cargo, tras cuatro noches de masivas protestas por el aumento de precios de comestibles y el proyecto de ley fiscal.
El monarca le encomendó revisar la iniciativa de Ley del Impuesto sobre la Renta 2018, promovida por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para impulsar la economía nacional y reducir la deuda pública.
Además de entablar un diálogo nacional con los sindicatos y los grupos de la sociedad civil, que habían amenazado con continuar las protestas por tiempo indefinido y convocar a una huelga nacional si la propuesta de ley no era eliminada.
En declaraciones a la prensa a su salida del Senado, al Razzaz dijo que había un consenso para retirar el proyecto de ley, que se introdujo como parte de una serie de reformas económicas respaldadas por el FMI en 2016 a cambio de crédito por 723 millones dólares.
Con el fin de disminuir la deuda nacional de 37 mil millones de dólares, equivalente al 95 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), el gobierno de al Mulki introdujo también alzas en los precios de los productos básicos y energéticos, desatando la ira de muchos jordanos.
El costo del combustible, que se ha ajustado al alza cinco veces en 2018, y el incremento de las facturas de electricidad, que se dispararon hasta el 55 por ciento, fueron el detonante de la ola de protestas de los últimos días, las más graves desde 2011.
“Una vez que sea juramentado por el rey Abdullah II, mi gobierno retirará el proyecto de ley de impuestos sobre la renta”, afirmó al-Razzas, al término de una reunión con el presidente del Senado, Faisal Al Fayez, para examinar la integración de su gobierno.
En un comunicado de prensa, el designado jefe de gobierno destacó el éxito de su reunión y la coordinación entre las autoridades legislativas y ejecutivas en varios temas de interés para el país, informó la agencia oficial de noticias Petra.
El rey Abdullah II de Jordania designó el martes a al-Razzaz como el nuevo primer ministro, un día después de que su antecesor, Hani al-Mulki, dimitió a su cargo, tras cuatro noches de masivas protestas por el aumento de precios de comestibles y el proyecto de ley fiscal.
El monarca le encomendó revisar la iniciativa de Ley del Impuesto sobre la Renta 2018, promovida por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para impulsar la economía nacional y reducir la deuda pública.
Además de entablar un diálogo nacional con los sindicatos y los grupos de la sociedad civil, que habían amenazado con continuar las protestas por tiempo indefinido y convocar a una huelga nacional si la propuesta de ley no era eliminada.
En declaraciones a la prensa a su salida del Senado, al Razzaz dijo que había un consenso para retirar el proyecto de ley, que se introdujo como parte de una serie de reformas económicas respaldadas por el FMI en 2016 a cambio de crédito por 723 millones dólares.
Con el fin de disminuir la deuda nacional de 37 mil millones de dólares, equivalente al 95 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), el gobierno de al Mulki introdujo también alzas en los precios de los productos básicos y energéticos, desatando la ira de muchos jordanos.
El costo del combustible, que se ha ajustado al alza cinco veces en 2018, y el incremento de las facturas de electricidad, que se dispararon hasta el 55 por ciento, fueron el detonante de la ola de protestas de los últimos días, las más graves desde 2011.







