A-AA+
Los abusos, secuestros, el reclutamiento forzado de niños soldados y la esclavitud sexual de niñas de tan sólo 12 años de edad se han convertido en un hecho cotidiano en oeste de Sudán del Sur, denunció hoy la Misión de Naciones Unidas en el país africano.
En un informe, elaborado en conjunto con la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el organismo denunció este miércoles la difícil situación que viven miles de civiles atrapados en los estados de Tambura y Gbudue, la región de Equatoria, oeste de Sudán del Sur.
La Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en la República de Sudán del Sur (UNMISS) destacó que tiene documentados varios casos de abusos, violaciones sexuales y otras vejaciones ocurridas en Equatoria, cometidos tanto como por el gobierno, como por rebeldes sursudaneses.
El organismo de paz precisó que tiene documentados al menos 28 ataques a aldeas de Tambura y Gbudue, donde fueron secuestrados casi 900 civiles, entre ellos 505 mujeres y niñas, muchas de ellas violadas y obligadas a la esclavitud sexual.
De acuerdo con la UNMISS, los abusos son cometidos principalmente por la oposición y el Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán, cuyo brazo político es el Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán (MLPS, por sus siglas en inglés), aunque también el Ejército de Sudán del Sur está involucrado.
“Los secuestros son muy preocupantes porque la mayoría de los civiles todavía están en manos de los captores. Lo que es importante para nosotros es asegurarnos de que se liberen lo antes posible”, destacó la declaración conjunta, publicada este miércoles en Juba, capital sursudanesa.
El informe señala que tanto los grupos liderados por el líder rebelde y exvicepresidente de la República de Sudán del Sur, Riek Machar, como las fuerzas gubernamentales son responsables de ataques contra civiles, que han provocado el desplazamiento de más de 24 mil personas.
“Pudimos documentar que grupos liderado por Riek Machar han secuestrado a 900 personas, la mayoría de ellas mujeres y niños. Algunos de ellos para el reclutamiento forzado, pero también algunas niñas fueron violadas", destacó el Representante de Derechos Humanos de la ONU en la UNMISS, Eugene Nindorera.
Los abusos son cometidos al amparo de guerra civil que desde 2013 enfrentan a fuerzas leales al gobierno del presidente Salva Kiir y tropas rebeldes de Machar, los cuales “violan el derecho internacional y pueden constituir crímenes de guerra”, destacó el informe.
“Las niñas a veces solo tienen 12 años y fueron elegidas como esposas para los militares. Tuvieron que desfilar frente a ellos y ellos (los soldados) eligieron a quien quisieron. "Los utilizaron y, por supuesto, fueron violadas y (sujetas a) esclavitud sexual", apuntó.
En un informe, elaborado en conjunto con la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el organismo denunció este miércoles la difícil situación que viven miles de civiles atrapados en los estados de Tambura y Gbudue, la región de Equatoria, oeste de Sudán del Sur.
La Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en la República de Sudán del Sur (UNMISS) destacó que tiene documentados varios casos de abusos, violaciones sexuales y otras vejaciones ocurridas en Equatoria, cometidos tanto como por el gobierno, como por rebeldes sursudaneses.
El organismo de paz precisó que tiene documentados al menos 28 ataques a aldeas de Tambura y Gbudue, donde fueron secuestrados casi 900 civiles, entre ellos 505 mujeres y niñas, muchas de ellas violadas y obligadas a la esclavitud sexual.
De acuerdo con la UNMISS, los abusos son cometidos principalmente por la oposición y el Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán, cuyo brazo político es el Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán (MLPS, por sus siglas en inglés), aunque también el Ejército de Sudán del Sur está involucrado.
“Los secuestros son muy preocupantes porque la mayoría de los civiles todavía están en manos de los captores. Lo que es importante para nosotros es asegurarnos de que se liberen lo antes posible”, destacó la declaración conjunta, publicada este miércoles en Juba, capital sursudanesa.
El informe señala que tanto los grupos liderados por el líder rebelde y exvicepresidente de la República de Sudán del Sur, Riek Machar, como las fuerzas gubernamentales son responsables de ataques contra civiles, que han provocado el desplazamiento de más de 24 mil personas.
“Pudimos documentar que grupos liderado por Riek Machar han secuestrado a 900 personas, la mayoría de ellas mujeres y niños. Algunos de ellos para el reclutamiento forzado, pero también algunas niñas fueron violadas", destacó el Representante de Derechos Humanos de la ONU en la UNMISS, Eugene Nindorera.
Los abusos son cometidos al amparo de guerra civil que desde 2013 enfrentan a fuerzas leales al gobierno del presidente Salva Kiir y tropas rebeldes de Machar, los cuales “violan el derecho internacional y pueden constituir crímenes de guerra”, destacó el informe.
“Las niñas a veces solo tienen 12 años y fueron elegidas como esposas para los militares. Tuvieron que desfilar frente a ellos y ellos (los soldados) eligieron a quien quisieron. "Los utilizaron y, por supuesto, fueron violadas y (sujetas a) esclavitud sexual", apuntó.







