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Foto: Archivo
Las Naciones Unidas llamaron hoy a un cese de las hostilidades de un mes en Siria para permitir la evacuación de enfermos y heridos, así como la entrega de ayuda humanitaria, además anunciaron la apertura de una investigación sobre los recientes ataques con gas cloro en el país.
“El equipo humanitario de las Naciones Unidas en Siria advierte de las terribles consecuencias de la agravación de la crisis humanitaria en varias partes del país”, informó la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en un comunicado difundido en su página web.
Por ello, pidió el cese inmediato de las hostilidades durante al menos un mes en toda Siria para poder entregar ayuda humanitaria, evacuar a los heridos y enfermos graves y aliviar el sufrimiento de los sirios en la medida de lo posible en áreas asediadas o difíciles de alcanzar.
La OCHA menciona en particular la grave situación de los civiles atrapados en el enclave sirio de Afrin, donde Turquía mantiene desde hace poco más de dos semanas una ofensiva contra las milicias kurdas sirias, así como en la provincia de Idlib y la región de Ghouta Oriental.
"Tenemos informaciones sobre personas atrapadas" en Afrín, ya que existe un supuesto bloqueo a la salida por parte de la población que intenta huir”, dijo en rueda de prensa en Ginebra el portavoz de la OCHA, Jens Laerke.
Hasta el momento solo 380 familias han podido llegar a localidades cercanas y a vecindarios de la ciudad siria de Alepo, mientras que miles de personas se encuentran desplazados dentro de Afrin.
Además de los bombardeos turcos, los civiles enfrentan los ataques del régimen sirio, incluso con gas cloro, en distintas ciudades del país, como fueron los recientes casos en la provincia de Idlib y en la región de Ghouta Oriental, donde decenas de personas fueron afectadas.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) abrió una investigación sobre los ataques con gas cloro en la localidad de Sarakeb (Idlib) y en Duma (Ghouta Oriental), donde este martes prosiguieron los bombardeos del régimen sirio.
Al menos 38 personas murieron esta jornada en nuevos bombardeos contra Ghouta Oriental, un sitiado suburbio de Damasco controlado por la oposición, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
Los ataques aéreos se produjeron un día después de que fuerzas rusas y sirias castigaron zonas rebeldes en todo el país con intensos bombardeos, causando más de 28 muertos en el este de Damasco y alcanzado hospitales y edificios residenciales en la provincia de Idlib, en el norte del país.
Las fuerzas del gobierno sirio libran una ofensiva en Idlib en las últimas semanas, pero su presión se intensificó después de que insurgentes derribaron un avión Su-25 ruso cerca de la localidad de Sarakeb el fin de semana.
Las Naciones Unidas llamaron hoy a un cese de las hostilidades de un mes en Siria para permitir la evacuación de enfermos y heridos, así como la entrega de ayuda humanitaria, además anunciaron la apertura de una investigación sobre los recientes ataques con gas cloro en el país.
“El equipo humanitario de las Naciones Unidas en Siria advierte de las terribles consecuencias de la agravación de la crisis humanitaria en varias partes del país”, informó la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en un comunicado difundido en su página web.
Por ello, pidió el cese inmediato de las hostilidades durante al menos un mes en toda Siria para poder entregar ayuda humanitaria, evacuar a los heridos y enfermos graves y aliviar el sufrimiento de los sirios en la medida de lo posible en áreas asediadas o difíciles de alcanzar.
La OCHA menciona en particular la grave situación de los civiles atrapados en el enclave sirio de Afrin, donde Turquía mantiene desde hace poco más de dos semanas una ofensiva contra las milicias kurdas sirias, así como en la provincia de Idlib y la región de Ghouta Oriental.
"Tenemos informaciones sobre personas atrapadas" en Afrín, ya que existe un supuesto bloqueo a la salida por parte de la población que intenta huir”, dijo en rueda de prensa en Ginebra el portavoz de la OCHA, Jens Laerke.
Hasta el momento solo 380 familias han podido llegar a localidades cercanas y a vecindarios de la ciudad siria de Alepo, mientras que miles de personas se encuentran desplazados dentro de Afrin.
Además de los bombardeos turcos, los civiles enfrentan los ataques del régimen sirio, incluso con gas cloro, en distintas ciudades del país, como fueron los recientes casos en la provincia de Idlib y en la región de Ghouta Oriental, donde decenas de personas fueron afectadas.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) abrió una investigación sobre los ataques con gas cloro en la localidad de Sarakeb (Idlib) y en Duma (Ghouta Oriental), donde este martes prosiguieron los bombardeos del régimen sirio.
Al menos 38 personas murieron esta jornada en nuevos bombardeos contra Ghouta Oriental, un sitiado suburbio de Damasco controlado por la oposición, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
Los ataques aéreos se produjeron un día después de que fuerzas rusas y sirias castigaron zonas rebeldes en todo el país con intensos bombardeos, causando más de 28 muertos en el este de Damasco y alcanzado hospitales y edificios residenciales en la provincia de Idlib, en el norte del país.
Las fuerzas del gobierno sirio libran una ofensiva en Idlib en las últimas semanas, pero su presión se intensificó después de que insurgentes derribaron un avión Su-25 ruso cerca de la localidad de Sarakeb el fin de semana.








