A-AA+
Caracas, Ven.- Entre un mar de banderas venezolanas y al grito de “¡sí se puede!”, miles de opositores, vestidos algunos con camisetas blancas y gorras tricolor, marcharon el sábado por autopistas y avenidas del este de la capital en una escalada de las tensiones políticas, mientras el gobierno de Nicolás Maduro hace frente a un apagón que se ha extendido por más de 48 horas y afecta la mayor parte del país.
Nicolás Maduro anunció que en horas del mediodía una de las fuentes de generación eléctrica sufrió un nuevo “ataque cibernético” que “tumbó” todo lo que se había logrado para reconectar 70% del servicio del país, pero no ofreció detalles.
Ante cientos de seguidores y empleados públicos concentrados a las afueras del palacio presidencial, el mandatario izquierdista responsabilizó a Estados Unidos de los ataques al sistema eléctrico y pidió a los venezolanos la “máxima compresión” para lograr en las “próximas horas” la reconexión del sistema.
Luego de bloquear por algunas horas el paso a la marcha, centenares de policías, armados con escudos y equipos antimotines, abrieron el paso a miles de manifestantes que entre aplausos y gritos celebraron que se les permitiera avanzar hacia la avenida Victoria, en el oeste de la capital venezolana, donde fue el punto final de la movilización.
En medio de la multitud apareció el líder opositor, de 35 años, que anunció que en los próximos días iniciará recorridos por todo el país junto a otros congresistas para unificar las fuerzas opositoras y luego organizar una gran movilización hacia la capital.
“Vendrán días duros por culpa del régimen”, afirmó Guaidó -montado sobre un vehículo y con la ayuda de un megáfono- al llamar a los opositores a prepararse para nuevas acciones del gobierno para desalentar a las fuerzas opositoras. “Todas las opciones están sobre la mesa”.








