Panamá honra a los caídos en la invasión estadounidense hace 29 años

Panamá honra a los caídos en la invasión estadounidense hace 29 años

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Foto: EFE
PANAMÁ (EFE).- Los panameños conmemoraron hoy con actividades el 29 aniversario de la invasión estadounidense, del 20 de diciembre de 1989 que derrocó la dictadura del general Manuel Antonio Noriega, en la que los familiares de las víctimas hicieron un llamado a la reflexión de no olvidar el trágico suceso.

Los actos conmemorativos por parte del Gobierno se iniciaron con una visita al Jardín de Paz, un cementerio privado en esta capital, donde están sepultados la mayoría de las víctimas de la invasión.

La presidenta de la Asociación de Familiares y Amigos de Víctimas del 20 de Diciembre de 1989, Trinidad Ayola, señaló la importancia de reinvidacar la memoria de aquellos que no dudaron en arriesgar su vida por la soberanía e integridad del país.

"Cuando logremos justicia para los mártires y sus sobrevivientes, estaremos saldando la deuda histórica, y nuestros muertos por fin podrán descansar en paz", declaró muy emotiva ante las autoridades presentes.

Uno de los caídos ese día fue el teniente de la Fuerza Aérea Panameña Octavio Rodríguez, esposo de Ayola, quien murió durante los bombardeos estadounidenses al barrio de El Chorrillo, donde estaba el Cuartel Central de las Fuerzas de Defensa de Noriega.

Expresó a Acan-Efe que se requiere una ley de duelo nacional para que se reflexione sobre la tragedia, dado que el acontecimiento continúa en un olvido y desconocimiento entre la sociedad panameña.

"Como día de reflexión los panameños continúan una vida normal, olvidan lo que aconteció hace 29 años, toda la sangre derramada y todo el dolor; (...) inclusive se realizan hasta festividades, lo que demuestra que el decreto no surte efecto", lamentó.

Sobre la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que determinó que EE.UU. violó derechos a la vida, a la libertad y a la propiedad durante la invasión a Panamá, y le recomendó "reparar integralmente" a las víctimas, manifestó que quedó evidenciado la violación de los derechos humanos por las desmedida fuerza bélica.

El presidente de la Comisión Especial del 20 de diciembre, Juan Planells mencionó que ahora los familiares de las víctimas tienen esperanza de sentirse reinvidicados, dado que esta instancia cuenta con una juventud comprometida con conocer y revelar la verdad.

En 2017, el Gobierno panameño formó la comisión que investiga a fondo la invasión estadounidense para tratar de establecer, entre otras cosas, cuántos fueron los caídos en esa conflagración.

Recordó al fotógrafo español Juantxu Rodríguez, quien murió el 21 de diciembre de 1989 en las inmediaciones del hotel "Marriot" de la ciudad de Panamá al ser tiroteado por marines norteamericanos cuando fotografiaba escenas de la invasión del país centroamericano.

"Rodríguez murió de un balazo en la cabeza, abrazado de su cámara Canon, con ella pretendía informar los hechos ante la confusión existente dentro del cerco mediático impuesto por la guerra", dijo.

Hizo énfasis que al que fuese corresponsal de El País, tiene en el Parque del Retiro en Madrid un monumento para recordar su vida, mientras que en Panamá "se juega a esconder su historia por cobardía o desconocimiento".

Entre tanto, la vicepresidenta y canciller de Panamá, Isabel de Saint Malo, quien asistió al homenaje oficial, declaró a periodistas que hasta el día de hoy no se sabe el número de víctimas y que sucedió en cada caso.

"El país merece esta información, los familiares de las víctimas la merecen, es lo mínimo que se puede dar, que la verdad se sepa, se documente, conozca y comparta", reconoció de Saint Malo.

Estados Unidos invadió Panamá el 20 de diciembre de 1989 con el propósito, según el Gobierno norteamericano, de detener al entonces jefe de las Fuerzas de Defensa, Manuel Antonio Noriega (1934-2017), reinstaurar la democracia, defender sus intereses en el Canal y proteger la vida de ciudadanos norteamericanos residentes del país.

En la operación "Causa Justa" se envió a 26 mil soldados a Panamá para capturar a Noriega, a quien Washington acusaba de impulsar el narcotráfico en la zona, según el argumento empleado por el entonces presidente estadounidense, George Bush.

El dictador se entregó 13 días después, en una operación militar que dejó alrededor de 500 muertos, según la cifra oficial, aunque otras fuentes hablan de 5 mil fallecidos.