Pandemia, caos y destrucción ahogan a Gaza

Gaza.- Escombros, rocas enormes, piedras más pequeñas y muebles colapsan la calle al Wehda (calle unidad), una de las vías principales que atraviesan la ciudad de Gaza y que conduce al hoy inhabilitado hospital al Remal, que aloja el único laboratorio oficial del enclave para analizar pruebas de covid-19.
Ese hospital, que también acoge un centro ambulatorio y las dependencias del Ministerio de Salud de Gaza, resultó gravemente dañado durante los ataques aéreos de los aviones de combate israelíes en la madrugada del martes, aunque fueron menos virulentos que las noches anteriores.
Esta nueva escalada bélica en Gaza y su rastro de destrucción añaden munición a la casi permanente crisis sanitaria de la franja, superpoblada, bloqueada desde hace 15 años por Israel, asediada por la covid-19 -con más de 90.000 positivos desde el inicio de la pandemia- y amenazada por un nuevo repunte de contagios en las últimas semanas, sin que ahora se pueda medir.
El laboratorio principal de la franja, que también se ocupaba de suministrar vacunas, había realizado más de 2.300 test de covid-19 en las últimas 24 horas, mientras el riesgo de un rebrote de coronavirus aumenta en los centros de refugiados, que alcanzaron los 58.000 evacuados según la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
Fuentes de seguridad palestinas y testigos presenciales afirmaron que los aviones de combate israelíes llevaron a cabo esta madrugada decenas bombardeos contra infraestructuras civiles, apuntando a casas, apartamentos, edificios, carreteras y campos agrícolas, aunque el Ejército israelí sostiene que solo atacan objetivos militares de las milicias palestinas de Hamás y la Yihad Islámica.
La escalada bélica de los últimos nueve días se ha cobrado la vida de 213 palestinos en Gaza -la mayoría civiles, incluyendo 61 niños, 36 mujeres y 16 ancianos- y ha causado más de 1.400 heridos, frente a los doce fallecidos en territorio israelí por los cohetes de Hamás.
Un portavoz del ejército israelí aclaró que los ataques estaban dirigidos a la red de túneles subterráneos de Gaza -conocido como “Metro”- que pertenecen a Hamás y que sus milicias utilizan para el desplazamiento de combatientes y el transporte de armamento de una zona a otra del enclave.
“Las instalaciones de salud, mezquitas, escuelas, hospitales e infraestructuras de agua y electricidad están localizadas en nuestros sistemas como infraestructura sensible que no debe ser atacada”, afirmó Jonathan Conricus, portavoz del Ejército de Israel.
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