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Dublín, Irlanda.- El papa Francisco se reunió el sábado con ocho sobrevivientes de abusos clericales e institucionales en el primer día de su viaje a Irlanda, informó la Santa Sede.
El vocero Greg Burke dijo que el papa se reunió con el grupo durante media hora. Entre las víctimas se encontraba Marie Collins, que fue miembro del grupo asesor de Francisco, pero renunció el año pasado y desde entonces ha sido una crítica implacable del Vaticano y en ocasiones del papa.
Al comienzo de su visita a Irlanda, Francisco dijo que comparte la indignación de los católicos por el hecho de que las autoridades eclesiásticas no castigaron los “delitos repugnantes” de los sacerdotes violadores y abusadores de niños y prometió librar a la Iglesia de este “flagelo”.
Tratando de responder a una protesta global por el escándalo del abuso, Francisco citó las medidas tomadas por su predecesor, el papa Benedicto XVI, para responder a la crisis, pero Benedicto nunca reconoció el papel del Vaticano en la promoción de una cultura de encubrimiento.
Francisco no dio nuevos detalles de las medidas que podría tomar para sancionar a los obispos que no protegieron a sus rebaños.
“El hecho de que las autoridades eclesiásticas _obispos, superiores religiosos, sacerdotes y otros_ no hayan abordado adecuadamente estos delitos repugnantes ha provocado, con razón, indignación y sigue siendo una fuente de dolor y vergüenza para la comunidad católica. Yo mismo comparto estos sentimientos”, dijo el papa en un discurso ante el gobierno y las autoridades civiles en el Castillo de Dublín.
Posteriormente, el papa Francisco ofreció sus consejos a las familias sobre los problemas actuales, como la rupturas o el uso de las redes sociales, durante una ceremonia en el estadio Croke Park de Dublín ante decenas de miles de personas.
Francisco participa en el Encuentro Mundial de las Familias y concluyó su jornada con una sugestiva ceremonia en la que hubo cantos celtas, bailes, y la actuación del tenor italiano Andrea Bocelli.
El primer ministro Leo Varadkar, quien dio la bienvenida a Francisco el sábado en el Castillo de Dublín, y quien es abiertamente gay, estuvo de acuerdo. Dijo que tanto la Iglesia como el Estado tienen una historia de “dolor y vergüenza”, e instó al papa a asegurar que las víctimas de abuso sexual encuentren “justicia, verdad y sanación”.
El vocero Greg Burke dijo que el papa se reunió con el grupo durante media hora. Entre las víctimas se encontraba Marie Collins, que fue miembro del grupo asesor de Francisco, pero renunció el año pasado y desde entonces ha sido una crítica implacable del Vaticano y en ocasiones del papa.
Al comienzo de su visita a Irlanda, Francisco dijo que comparte la indignación de los católicos por el hecho de que las autoridades eclesiásticas no castigaron los “delitos repugnantes” de los sacerdotes violadores y abusadores de niños y prometió librar a la Iglesia de este “flagelo”.
Tratando de responder a una protesta global por el escándalo del abuso, Francisco citó las medidas tomadas por su predecesor, el papa Benedicto XVI, para responder a la crisis, pero Benedicto nunca reconoció el papel del Vaticano en la promoción de una cultura de encubrimiento.
Francisco no dio nuevos detalles de las medidas que podría tomar para sancionar a los obispos que no protegieron a sus rebaños.
“El hecho de que las autoridades eclesiásticas _obispos, superiores religiosos, sacerdotes y otros_ no hayan abordado adecuadamente estos delitos repugnantes ha provocado, con razón, indignación y sigue siendo una fuente de dolor y vergüenza para la comunidad católica. Yo mismo comparto estos sentimientos”, dijo el papa en un discurso ante el gobierno y las autoridades civiles en el Castillo de Dublín.
Posteriormente, el papa Francisco ofreció sus consejos a las familias sobre los problemas actuales, como la rupturas o el uso de las redes sociales, durante una ceremonia en el estadio Croke Park de Dublín ante decenas de miles de personas.
Francisco participa en el Encuentro Mundial de las Familias y concluyó su jornada con una sugestiva ceremonia en la que hubo cantos celtas, bailes, y la actuación del tenor italiano Andrea Bocelli.
El primer ministro Leo Varadkar, quien dio la bienvenida a Francisco el sábado en el Castillo de Dublín, y quien es abiertamente gay, estuvo de acuerdo. Dijo que tanto la Iglesia como el Estado tienen una historia de “dolor y vergüenza”, e instó al papa a asegurar que las víctimas de abuso sexual encuentren “justicia, verdad y sanación”.








