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Londres, Ing.- La polémica en el Parlamento del Reino Unido por un presunto insulto del líder laborista, Jeremy Corbyn, a la primera ministra británica, Theresa May, dejó en un segundo plano la crisis del “brexit”, causada por la ausencia de un acuerdo a cien días de abandonar la Unión Europea.
Durante la sesión semanal de preguntas a la jefa del Gobierno, May y Corbyn se enzarzaron, como es habitual, en un intenso debate sobre el “brexit”, que degeneró en una controversia por el supuesto ataque del líder socialdemócrata.
La Cámara de los Comunes se sumió en el caos después de que el diputado conservador Paul Scully acusara a Corbyn de llamar a May “mujer estúpida”, tras ver un vídeo colgado en Twitter por la web anti-Corbyn The Red Roar.
En esa grabación de la sesión parlamentaria puede verse al líder de la oposición aparentemente murmurando esas palabras, después de que la primera ministra se burlara de él usando las coletillas típicas de las “pantomimas” navideñas.
En una comparecencia al final de la jornada, Corbyn negó que hubiera dicho “mujer estúpida”, condenó el lenguaje “misógino” y aseguró que se refirió en general a la “gente estúpida” que minimiza el problema del “brexit”.
Por si fuera poco, la líder conservadora en los Comunes, Andrea Leadsom, reprochó a Bercow que una vez él la llamó a ella “mujer estúpida” y después no se disculpó públicamente.
Esta polémica, en una sesión parlamentaria repleta de gritos y mucho jaleo, ocupó el lugar de otros acontecimientos relacionados con el “brexit”, como el anuncio del nuevo sistema de inmigración que adoptará el país cuando el próximo 29 de marzo salga del club comunitario.
May dijo que el Gobierno mantendrá el objetivo, jamás cumplido, de reducir la inmigración neta a menos de 100.000 personas al año, cifra que evitó por su parte el ministro del Interior, Sajid Javid, al presentar las medidas.
Javid confirmó que se eliminará el límite de visados a trabajadores cualificados, pero se restringirá el acceso de los de menos cualificación, lo que ha indignado al sector empresarial, que teme una escasez de mano de obra.
Durante la sesión semanal de preguntas a la jefa del Gobierno, May y Corbyn se enzarzaron, como es habitual, en un intenso debate sobre el “brexit”, que degeneró en una controversia por el supuesto ataque del líder socialdemócrata.
La Cámara de los Comunes se sumió en el caos después de que el diputado conservador Paul Scully acusara a Corbyn de llamar a May “mujer estúpida”, tras ver un vídeo colgado en Twitter por la web anti-Corbyn The Red Roar.
En esa grabación de la sesión parlamentaria puede verse al líder de la oposición aparentemente murmurando esas palabras, después de que la primera ministra se burlara de él usando las coletillas típicas de las “pantomimas” navideñas.
En una comparecencia al final de la jornada, Corbyn negó que hubiera dicho “mujer estúpida”, condenó el lenguaje “misógino” y aseguró que se refirió en general a la “gente estúpida” que minimiza el problema del “brexit”.
Por si fuera poco, la líder conservadora en los Comunes, Andrea Leadsom, reprochó a Bercow que una vez él la llamó a ella “mujer estúpida” y después no se disculpó públicamente.
Esta polémica, en una sesión parlamentaria repleta de gritos y mucho jaleo, ocupó el lugar de otros acontecimientos relacionados con el “brexit”, como el anuncio del nuevo sistema de inmigración que adoptará el país cuando el próximo 29 de marzo salga del club comunitario.
May dijo que el Gobierno mantendrá el objetivo, jamás cumplido, de reducir la inmigración neta a menos de 100.000 personas al año, cifra que evitó por su parte el ministro del Interior, Sajid Javid, al presentar las medidas.
Javid confirmó que se eliminará el límite de visados a trabajadores cualificados, pero se restringirá el acceso de los de menos cualificación, lo que ha indignado al sector empresarial, que teme una escasez de mano de obra.








