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Por el virus, Río echa el cerrojo a sus playas

Por EFE

Marzo 21, 2021 03:00 a.m.

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Río de Janeiro.- El avance del coronavirus ha forzado a las autoridades de Río de Janeiro a cerrar este fin de semana sus playas, como parte de los esfuerzos para atajar una pandemia que ha matado ya en Brasil a cerca de 300.000 personas.

Las icónicas playas de la “Ciudad Maravillosa” amanecieron este sábado vacías y bajo un dispositivo policial para cumplir con el decreto municipal que ha prohibido cualquier tipo de actividad en ellas ante el tsunami de contagios y hospitalizaciones por covid-19.

Durante este fin de semana no está permitido permanecer en la arena, tomarse un baño o realizar deporte, medida que se une a otras impuestas anteriormente para intentar reducir la movilidad.

Algunos de los accesos a Copacabana e Ipanema, dos de las playas más populares, en la zona sur de la capital fluminense, estaban bloqueados con cintas para cohibir la entrada. Aun así, la Policía tuvo que intervenir en alguna ocasión para retirar a pequeños grupos de personas que estaban en la arena.

Los socorristas también colaboraron en esa labor de cuidar que nadie estuviera en las playas, que en las últimas semanas presentaron una alta afluencia de público, pese a la crítica situación sanitaria de la urbe.

Río de Janeiro es una de las ciudades de Brasil más afectadas por la pandemia, con casi 20.000 muertos -superada por poco por Sao Paulo, que tiene el doble de población- y cerca de 220.000 infectados con el SARS-CoV-2.

Es el peor momento de la pandemia en el país, agravado en parte por la circulación de variantes más infecciosas. Este sábado encadenó el quinto día consecutivo con más de 2.400 muertes asociadas a la enfermedad.

Ahora también preocupa la falta de oxígeno y medicamentos para los pacientes más graves en algunas zonas.

En ese sentido, la máxima autoridad sanitaria brasileña anunció una serie de medidas para revertir esa situación, entre ellas autorizar el uso de cilindros industriales para rellenarlos con gas medicinal y ampliar así la oferta de suministro a los hospitales.

El presidente brasileño, el ultraderechista Jair Bolsonaro, que niega la gravedad de la covid-19, criticó en la víspera el cierre de las playas de Río de Janeiro, su cuna electoral.

“La vitamina D es una forma de uno evitar que el virus le alcance de gravedad. ¿Y uno dónde consigue vitamina D? Tomando el sol, caramba. Es una hipocresía”, señaló a un grupo de seguidores Bolsonaro, a pesar de que no hay una comprobación científica 

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