Reducen rituales de Viernes Santo
Las procesiones en Jerusalén son inusualmente locales este año

Jerusalén.- Cientos de cristianos participaron en la habitual procesión del Viernes Santo entre los muros de piedra caliza de la Ciudad Vieja de Jerusalén, conmemorando uno de los días más sagrados de su fe con multitudes notablemente menores que en años pasados en medio de la guerra entre Israel y Hamás.
Las procesiones, que habitualmente atraen a miles de extranjeros, eran inusualmente locales.
La mayoría de los observadores eran cristianos palestinos, más algunos extranjeros residentes en Jerusalén y unos pocos turistas que no se arredraron.
La procesión tradicional del Viernes Santo recorre la Vía Dolorosa, el camino que se cree recorrió Jesús hacia su crucifixión. La policía israelí instaló retenes a lo largo del camino para desviar a los que hacían compras en el ajetreado sector musulmán de la Ciudad Vieja a fin de que cedieran el paso a los peregrinos.
Un grupo de exploradores árabes palestinos encabezó la procesión por las 14 Estaciones de la Cruz, cada una de las cuales destaca un evento que le sucedió a Jesús en su caminata final. La siguieron los cristianos palestinos y detrás de ellos un pequeño desfile de la orden franciscana, integrado principalmente por extranjeros residentes en Jerusalén.
“Aguardamos esto todos los años”, dijo Munira Kamar, una palestina cristiana de la Ciudad Vieja que miraba pasar el desfile y saludaba a los portadores de cruces. “Desde luego, este año estamos tristes debido a la situación con la guerra”.
El impacto de la guerra era evidente: En lugar de las multitudes que hacen fila durante horas en el patio de la iglesia, se entraba fácilmente al lugar. Había una ausencia notoria de cristianos palestinos de Cisjordania, que normalmente acuden multitudinariamente a la Ciudad Santa.
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