A-AA+
Casi 20 personas fueron arrestadas en Túnez durante la segunda noche de protestas surgidas luego que un periodista se inmoló en la plaza pública de la ciudad de Kasserine, lo que hizo recordar las manifestaciones de diciembre de 2010 que desencadenaron la llamada “primavera árabe”.
El vocero del Ministerio del Interior, Sofiene Zaag, informó este miércoles que 13 personas fueron detenidas en Kasserine, cercana a la frontera con Argelia, mientras otras cinco en la región de Tebourba durante las protestas nocturnas del martes, según la agencia de noticias TAP.
El lunes pasado, Abderrazak Rezgui, un periodista de 32 años que trabajaba en una cadena privada de televisión, se inmoló en la plaza pública de Kasserine, una de las ciudades más pobres del oeste del país, en protesta por la degradación de las condiciones de vida, principalmente de los jóvenes desempleados.
Antes de prenderse fuego, Rezgui compartió un video en las redes sociales en el que expresó su frustración por el desempleo y las promesas incumplidas de la revolución de la Primavera Árabe de Túnez en 2011.
Además, explicó que con su acción pretendía iniciar una revolución como la que se desató ocho años. “Ya es suficiente, ocho años ya. Uno se cansa de las promesas incumplidas. Son sólo mentiras. No pertenezco a ningún partido político”, dijo.
“Hoy decidí comenzar una revolución por mi cuenta. Quien quiera apoyarme es bienvenido. Voy a protestar solo, me voy a inmolar y si al menos una persona consigue trabajo gracias a mí, estaré satisfecho”, declaró el periodista frente a la cámara.
Por último, llamó a los desempleados a salir a la calle para reclamar sus derechos, protestar y quemar neumáticos. “El Estado no quiere movimientos pacíficos”, concluyó.
Su llamado fue escuchado por cientos de jóvenes de Kasserine, que levantaron barricadas con neumáticos encendidos en varias carreteras de acceso a la ciudad y lanzaron piedras contra la policía antidisturbios, causando heridas a seis agentes, según el Ministerio del Interior.
Estas protestas contra el gobierno del presidente Beji Caid Essebsi recordaron las manifestaciones que en diciembre de 2010 pusieron fin a la dictadura de Zinedin el Abedin ben ali y desencadenaron la llamada “primavera árabe”, que fue seguida en varios países de la región.
La transición política de Túnez hacia una democracia tuvo lugar gracias a la “primavera árabe”, sin embargo, el país sigue sumido en una crisis económica y social basada en los mismos problemas que llevaron a las protestas de 2010, es decir continúa el desempleo, la corrupción y la inflación.
El vocero del Ministerio del Interior, Sofiene Zaag, informó este miércoles que 13 personas fueron detenidas en Kasserine, cercana a la frontera con Argelia, mientras otras cinco en la región de Tebourba durante las protestas nocturnas del martes, según la agencia de noticias TAP.
El lunes pasado, Abderrazak Rezgui, un periodista de 32 años que trabajaba en una cadena privada de televisión, se inmoló en la plaza pública de Kasserine, una de las ciudades más pobres del oeste del país, en protesta por la degradación de las condiciones de vida, principalmente de los jóvenes desempleados.
Antes de prenderse fuego, Rezgui compartió un video en las redes sociales en el que expresó su frustración por el desempleo y las promesas incumplidas de la revolución de la Primavera Árabe de Túnez en 2011.
Además, explicó que con su acción pretendía iniciar una revolución como la que se desató ocho años. “Ya es suficiente, ocho años ya. Uno se cansa de las promesas incumplidas. Son sólo mentiras. No pertenezco a ningún partido político”, dijo.
“Hoy decidí comenzar una revolución por mi cuenta. Quien quiera apoyarme es bienvenido. Voy a protestar solo, me voy a inmolar y si al menos una persona consigue trabajo gracias a mí, estaré satisfecho”, declaró el periodista frente a la cámara.
Por último, llamó a los desempleados a salir a la calle para reclamar sus derechos, protestar y quemar neumáticos. “El Estado no quiere movimientos pacíficos”, concluyó.
Su llamado fue escuchado por cientos de jóvenes de Kasserine, que levantaron barricadas con neumáticos encendidos en varias carreteras de acceso a la ciudad y lanzaron piedras contra la policía antidisturbios, causando heridas a seis agentes, según el Ministerio del Interior.
Estas protestas contra el gobierno del presidente Beji Caid Essebsi recordaron las manifestaciones que en diciembre de 2010 pusieron fin a la dictadura de Zinedin el Abedin ben ali y desencadenaron la llamada “primavera árabe”, que fue seguida en varios países de la región.
La transición política de Túnez hacia una democracia tuvo lugar gracias a la “primavera árabe”, sin embargo, el país sigue sumido en una crisis económica y social basada en los mismos problemas que llevaron a las protestas de 2010, es decir continúa el desempleo, la corrupción y la inflación.







