A-AA+
Lading-Lading, Indonesia.- Soldados rescataron a un hombre con vida de entre los escombros de una gran mezquita que colapsó por un sismo en la isla Indonesia de Lombok, mientras miles de residentes que se quedaron sin hogar esperaban la llegada de ayuda el martes y turistas varados acamparon en playas y en los vestíbulos de hoteles afectados.
El norte de Lombok quedó devastado por un potente terremoto de magnitud 7,0 registrado el domingo en la noche, que provocó daños en miles de edificios y causó al menos 98 fallecidos. Los rescatistas seguían intentando llegar a todas las zonas afectadas y las autoridades esperan que el conteo de víctimas mortales aumente.
Por el momento, las autoridades desconocen cuántas personas podrían estar atrapadas entre las ruinas de la mezquita Jabal Nur, pero un rescatista dijo a The Associated Press que unas 50 personas rezaban en el interior del templo cuando se vino abajo.
Un video grabado por un soldado muestra a rescatistas gritando “Gracias a dios” mientras sacaban a un hombre de un hueco debajo del tejado de la mezquita en algún momento del lunes. El herido dejó la zona apoyándose en soldados.
“Está a salvo señor”, dice uno de los soldados mientras la emoción desborda al hombre, vestido con una túnica islámica, y a los residentes que se amontonan a
su alrededor.
El vocero de la Agencia Nacional de Mitigación de Desastres, Sutopo Purwo Nugroho, dijo que espera que pueda salvarse “a mucha” gente del templo. Los operarios sacaron a dos personas con vida del edificio el lunes, incluyendo una mujer con una pierna rota, y a tres cadáveres, explicó el residente Supri Yono.
“Estamos obligados a tratar los huesos rotos de la forma tradicional, en casa, porque el hospital tiene que atender cientos de lesiones más”, señaló Budhiawan, jefe de la aldea Lading-Lading.
Los rescatistas empleaban maquinaria pesada el martes para apartar las montañas de escombros.
Las organizaciones de ayuda, que llegaron a Lombok tras el sismo de magnitud de 6.4 que causó 16 fallecidos la semana pasada, dijeron que estaban reforzando sus operaciones humanitarias.
En el aeropuerto de Lombok, docenas de turistas dormían en el piso mientras esperaban un vuelo para abandonar la isla. Muchos hoteles cerraron por los daños ocasionados por el terremoto pero algunos permitieron que los huéspedes durmieran en la recepción.
El norte de Lombok quedó devastado por un potente terremoto de magnitud 7,0 registrado el domingo en la noche, que provocó daños en miles de edificios y causó al menos 98 fallecidos. Los rescatistas seguían intentando llegar a todas las zonas afectadas y las autoridades esperan que el conteo de víctimas mortales aumente.
Por el momento, las autoridades desconocen cuántas personas podrían estar atrapadas entre las ruinas de la mezquita Jabal Nur, pero un rescatista dijo a The Associated Press que unas 50 personas rezaban en el interior del templo cuando se vino abajo.
Un video grabado por un soldado muestra a rescatistas gritando “Gracias a dios” mientras sacaban a un hombre de un hueco debajo del tejado de la mezquita en algún momento del lunes. El herido dejó la zona apoyándose en soldados.
“Está a salvo señor”, dice uno de los soldados mientras la emoción desborda al hombre, vestido con una túnica islámica, y a los residentes que se amontonan a
su alrededor.
El vocero de la Agencia Nacional de Mitigación de Desastres, Sutopo Purwo Nugroho, dijo que espera que pueda salvarse “a mucha” gente del templo. Los operarios sacaron a dos personas con vida del edificio el lunes, incluyendo una mujer con una pierna rota, y a tres cadáveres, explicó el residente Supri Yono.
“Estamos obligados a tratar los huesos rotos de la forma tradicional, en casa, porque el hospital tiene que atender cientos de lesiones más”, señaló Budhiawan, jefe de la aldea Lading-Lading.
Los rescatistas empleaban maquinaria pesada el martes para apartar las montañas de escombros.
Las organizaciones de ayuda, que llegaron a Lombok tras el sismo de magnitud de 6.4 que causó 16 fallecidos la semana pasada, dijeron que estaban reforzando sus operaciones humanitarias.
En el aeropuerto de Lombok, docenas de turistas dormían en el piso mientras esperaban un vuelo para abandonar la isla. Muchos hoteles cerraron por los daños ocasionados por el terremoto pero algunos permitieron que los huéspedes durmieran en la recepción.








