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Se derrite oficio de cholitas de Bolivia

El deshielo de los glaciares afecta a las escaladoras

Por AP

Diciembre 03, 2023 03:00 a.m.

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El Alto, Bolivia.- Antes se oía crujir el hielo, hoy se escucha el agua derretida abrirse paso unos metros más abajo.

Bajo coloridas faldas, los pies de las cholitas escaladoras de Bolivia enfundados en crampones tantean si pueden clavarse en nieve cuajada o si ya solo queda roca. El acelerado retroceso de los glaciares está amenazando su tradicional oficio y su fuente turística de ingresos.

Este grupo de 20 mujeres aymaras se dedica desde hace ocho años a subir montañas con su vestimenta típica indígena como guías para los turistas que quieren tachar de su lista de logros haber ascendido a un glaciar. Antes eran las cocineras de ese tipo de expediciones.

Se hicieron muy reconocidas por su aporte al deporte y a la cultura. “Este tipo de escaladoras solo hay en Bolivia”, presume Carlos Mamani, expresidente de la Asociación Andina de Promotores de Aventura y Montaña.

Pero en el futuro, no saben qué va a pasar. Lidia Huayllas, una de ellas, asegura que ha visto encogerse poco a poco desde hace 20 años el nevado del Huayna Potosí, que está a unos 6.000 metros sobre el nivel del mar en la cordillera de los Andes. El problema, cuenta resignada, es que el deterioro se ha acelerado.

Sobre todo en las partes más bajas del glaciar. Ahora hay que remontar más arriba en la montaña para dar con el hielo. Y eso reduce el número de excursiones turísticas que garantizaban a las cholitas bolivianas un ingreso para sostener a sus familias.

“Antes había un manto blanco y ahora solo hay roca. El deshielo se nota mucho. Antes pasábamos normal, ahora por donde están las rocas, está rebalsando el agua”, señaló a The Associated Press la mujer de 57 años, mientras saltaba de piedra en piedra para evitar mojarse la larga falda y los pies.

Una de las cimas del enjambre de montañas que rodea al Huayna Potosí es la del Glaciar Viejo, uno de los destinos favoritos para los turistas por ser de fácil acceso, hasta donde Huayllas y su hija Suibel Gonzáles, de 37 años, guiaron a The Associated Press. Llega a unos 5.100 metros sobre el nivel del mar y es la parte más afectada del derretimiento.

Pese a que es reacia a contar cuánto saca al mes gracias a los turistas, reconoce que una guía cholita gana ahora unos 30 dólares por cada excursión —no por visitante— que lleva a la cima de Huayna Potosí. Antes eran 50 dólares. Por ese paquete cobran 120 dólares a cada turista, antes 200, ya que se debe hacer noche y proporcionar todo el equipo. Pero si los viajeros van solo al Glaciar Viejo, el costo es de 32 dólares y las ganancias de las cholitas, menores.