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Siguen penurias en el poblado de Kalynivske

Por AP

Enero 30, 2023 03:00 a.m.

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KALYNIVSKE, Ucrania.- Cuando cae la noche en el poblado de Tatiana Trofimenko en el sur de Ucrania, ella pone aceite de girasol que le dieron unos cooperantes en una jarra y le pone una tapa con mecha. Con una cerilla se enciende el farol improvisado.

“Esta es nuestra electricidad”, dice Trofimenko, de 68 años.

Han pasado 11 semanas desde que las fuerzas ucranianas arrebataron su poblado, Kalynivske, en la provincia de Jersón, a los ocupantes rusos. Pero la liberación no ha reducido las dificultades para los vecinos, tanto los que vuelven a casa como los que nunca se fueron. En el apogeo del invierno, esta zona remota no muy lejos del frente no tiene agua corriente ni electricidad. El sonido de la guerra nunca está muy lejos.

Las fuerzas rusas se retiraron del lado occidental del Río Dniéper que divide la provincia, pero aún controlan la ribera oriental. Un aluvión casi constante de proyectiles que sigue tronando a unos pocos kilómetros y el peligro de las minas que quedaron atrás hacen que muchos ucranianos tengan miedo de alejarse, convierten la normalidad en un sueño escurridizo y empañan la estratégica victoria militar.

Los vecinos han ido volviendo poco a poco a Kalynivske y prefieren vivir sin suministros básicos, depender de la ayuda humanitaria y bajo la amenaza constante del bombardeo que seguir como desplazados en otra parte del país. Quedarse es un acto de desafío ante los incansables ataques rusos que pretenden hacer la zona inhabitable, afirman.

“Este territorio está liberado. Lo siento”, dijo Trofimenko. “Antes no había gente en las calles. Estaban vacías. Algunas personas evacuaron, algunas se escondían en sus casas”.

“Ahora, cuando sales a la calle, ves gente feliz caminando”, dijo.

The Associated Press siguió a una caravana humanitaria de Naciones Unidas hasta el poblado el sábado, cuando se llevaron mantas, lámparas solares, bidones de combustible, ropa de cama y ropa cálida al almacén local de un centro de distribución.

Las fuerzas rusas capturaron la provincia de Jersón en los primeros días de la guerra. La mayoría de los casi 1.000 habitantes de Kalynivske se quedó en sus casas durante la ocupación.