“Sully” fue fiel hasta el final

El perro de servicio del expresidente Bush visita su féretro

Washington.- Con frecuencia se ha dicho que si quieres un amigo en Washington, mejor consigue un perro. Ese parece haber sido el caso de Sully, el perro de servicio del fallecido George H.W. Bush. El labrador ocre visitó el martes el cuerpo del expresidente estadounidense en la Rotonda del Capitolio en la capital norteamericana.
El perro estuvo junto a personas en sillas de rueda que se vieron beneficiadas de la Ley para Estadounidenses con Discapacidades, que Bush firmó en 1990.
John Miller, presidente y director general de la organización America’s VetDogs, dijo que la familia Bush contactó al centro médico militar nacional Walter Reed después de que la esposa del presidente de 73 años, Barbara, muriera en abril. America’s VetDogs escogió a Sully, en parte por su carácter tranquilo.
“Tras la muerte de la señora Bush, el acompañamiento era gran parte del trabajo de Sully”, dijo Miller en una entrevista telefónica. “Una de las cosas que creo que fue importante para el presidente era la orden de ‘descanso’, cuando Sully recargaba su cabeza sobre el regazo del presidente”.
Sully tiene 2 años. Fue nombrado así por el piloto retirado Chelsy “Sully” Sullenberger III, quien se volvió famoso por acuatizar de emergencia un avión de pasajeros averiado en el río Hudson en 2009 y salvar a todos a bordo.
El perro logró fama internacional cuando el vocero de la familia Bush tuiteó una foto de Sully acostado a un lado del ataúd cubierto con una bandera con el texto: “Misión cumplida”.