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San Juan, P. Rico.- La crisis política, constitucional y legislativa que vive Puerto Rico vivió este lunes un nuevo capítulo y una vuelta de tuerca más, después de que el Senado no votara por el juramentado gobernador de la isla, Pedro Pierluisi, a la espera de que decida el Tribunal Supremo sobre la legalidad de su posición como mandatario.
La designación de Pierluisi como gobernador y su juramentación posterior han levantado una polvareda política y judicial en isla debido a las interpretaciones diferentes de la Constitución y la ley que se haga.
En la sesión de ayer, el presidente del Senado aseguró que aunque se hubiera llevado a cabo la votación Pierluisi solo contaba con cinco votos de apoyo.
“Cuando yo me vaya me voy a ir con la frente en alto. No corriendo y abochornado como se fue el exgobernador Ricardo Rosselló, dijo Rivera durante su intervención en la sesión, quien agregó que con la reunión de hoy del Senado “hemos cumplido”.
“El Senado de Puerto Rico no consiente ni avala el nombramiento de Pierluisi como secretario de Estado”, subrayó enérgico, a la vez que incidió en que está ocupando el puesto “ilegalmente”.
Por su parte, el senador del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Juan Dalmau, opinó que se ha “pasado de un gobernador delincuente a un gobernador buitre”.








