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Washington.- Un terremoto de magnitud 7,5 en la escala de Richter sacudió la madrugada de este lunes a Papúa, Nueva Guinea, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El epicentro del terremoto se ubica a unos 90 kilómetros al sur de Porgera en la provincia de Enga y golpeó a una profundidad de 35 kilómetros, agregó el USGS.
Aunque no se ha emitido alerta de tsunami, el Servicio Geológico estadounidense indicó que era posible que haya víctimas y daños estructurales, sobre todo debido a los recientes sismos ocurridos en la zona que sí fueron acompañados de tsunamis y deslizamientos de tierra.
La multinacional ExxonMobil confirmó que paró su actividad en una planta del interior de Papúa, Nueva Guinea tras el terremoto que también afectó a varias mineras.
La multinacional estadounidense señaló en un comunicado que los trabajos en la planta Hides, cerca del epicentro del sismo, han sido interrumpidos para evaluar los posibles daños en las instalaciones de la empresa, cuyos empleados están a salvo.
Una avalancha de tierra y rocas también ha obligado a detener las actividades de la mina de cobre y oro Ok Tedi, aunque de momento no se ha informado de heridos.
Fotografías publicadas en las redes sociales muestran carreteras cortadas y parte de las instalaciones de la explotación minera destruidas a raíz del corrimiento de tierra.
El movimiento telúrico, de magnitud 7,5 según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), azotó en la noche las provincias de Tierras Altas en Papúa Nueva Guinea, habitada por cerca de dos millones de personas.
El parlamentario Manasseh Makiba declaró a Radio New Zealand que equipos de rescate se han movilizado hacia la región.
El epicentro del terremoto se ubica a unos 90 kilómetros al sur de Porgera en la provincia de Enga y golpeó a una profundidad de 35 kilómetros, agregó el USGS.
Aunque no se ha emitido alerta de tsunami, el Servicio Geológico estadounidense indicó que era posible que haya víctimas y daños estructurales, sobre todo debido a los recientes sismos ocurridos en la zona que sí fueron acompañados de tsunamis y deslizamientos de tierra.
La multinacional ExxonMobil confirmó que paró su actividad en una planta del interior de Papúa, Nueva Guinea tras el terremoto que también afectó a varias mineras.
La multinacional estadounidense señaló en un comunicado que los trabajos en la planta Hides, cerca del epicentro del sismo, han sido interrumpidos para evaluar los posibles daños en las instalaciones de la empresa, cuyos empleados están a salvo.
Una avalancha de tierra y rocas también ha obligado a detener las actividades de la mina de cobre y oro Ok Tedi, aunque de momento no se ha informado de heridos.
Fotografías publicadas en las redes sociales muestran carreteras cortadas y parte de las instalaciones de la explotación minera destruidas a raíz del corrimiento de tierra.
El movimiento telúrico, de magnitud 7,5 según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), azotó en la noche las provincias de Tierras Altas en Papúa Nueva Guinea, habitada por cerca de dos millones de personas.
El parlamentario Manasseh Makiba declaró a Radio New Zealand que equipos de rescate se han movilizado hacia la región.








