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Nueva Helvecia, Uru.- Cuando era chofer, lo único que Enrique Morales sabía sobre marihuana era que se fumaba para drogarse. “Mi percepción ahora cambió.
¡Es una planta que tiene muchas propiedades!”.
Trabajar como chofer no requería tantos cuidados. Hoy Morales es horticultor en una plantación de cannabis en Nueva Helvecia, 130 kilómetros al oeste de Montevideo, y cuando llega a su trabajo debe cambiar su ropa por un pantalón, una camisola y unos zapatos blancos que jamás salieron al mundo exterior.
Luego, antes de entrar a los invernáculos donde crece la hierba, deberá pasar los zapatos blancos por un pediluvio, colocarle zapatones plásticos por sobre ellos, lavarse las manos con alcohol, ponerse guantes descartables sobre las manos recién desinfectadas, también cofia y tapabocas.
Tantos cuidados se explican porque las flores de la marihuana de este cultivo de la empresa Fotmer serán destinadas a la industria médica y por lo tanto su producción requiere de la mayor higiene, pureza y calidad.
Transformarse en líder en la exportación de marihuana medicinal es una gran apuesta de Uruguay. En diciembre de 2013 el país se convirtió en el primero del mundo en regular el mercado del cannabis desde su siembra hasta su venta al público, el gobierno vaticinó traería una ola de inversiones y desarrollo económico.








