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Hong Kong.- Hong Kong volvió a ser este domingo, por decimonoveno fin de semana consecutivo, escenario de protestas prodemocráticas y antigubernamentales que terminaron en enfrentamientos con la Policía, vandalismo y lanzamiento de gas lacrimógeno.
Varios grupos de manifestantes se reunieron en centros comerciales en una docena de distritos de la ciudad con la máscara puesta, contraviniendo la polémica y reciente legislación que la prohíbe.
Estas concentraciones acabaron con escenas caóticas cuando algunos manifestantes violentos lanzaron ladrillos a vehículos policiales y destrozaron tiendas con vínculos con la China continental (Huawei, Bank of China o Starbucks, por ejemplo), a cuyo autoritario régimen se opone el movimiento prodemocrático.
Un edificio gubernamental del barrio de Tuen Mun también fue víctima de vandalismo.
Un comunicado de prensa emitido por la Policía calificó de “amotinados” a los manifestantes y detalló que varios de ellos lanzaron objetos a las vías del metro con el objetivo de interrumpir su funcionamiento.
En torno a las 15:30 hora local (07:30 hora GMT), los agentes habían llevado a cabo numerosas detenciones de jóvenes vestidos de negro, el color del movimiento prodemocrático.








