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CARACAS.- Entre un laberinto de estrechos pasillos de un viejo y caótico mercado, enclavado en una barriada pobre del oeste de la capital, decenas de personas se aglomeran en un pequeño callejón, donde funcionan las tiendas de hierbas y brebajes curativos a base de serpientes, en busca de alguna medicina natural que les ayude a protegerse del Covid-19.
Ante los altos costos y la escasez de medicamentos que enfrenta la nación sudamericana, algunos habitantes de la capital están optando por recurrir a plantas como el toronjil, el hinojo y el limoncillo, y frutos como el limón, alegando que eso los ayuda a mejorar el sistema inmunológico y evitar el COVID-19, que ha contagiado a 91 personas y amenaza con generar graves estragos por el deterioro del sistema de salud, la falta de agua y las precarias condiciones del alimentación de la mayoría de la población.
Hasta ahora no hay medicamento, remedio occidental, tradicional o casero que pueda prevenir o curar el nuevo virus, ratificó recientemente la Organización Mundial de la Salud.
Científicos de diferentes países iniciaron en los últimos días las pruebas para una posible vacuna que podría demorarse varios meses en salir.
Provoca síntomas leves o moderados para muchos y la gran mayoría se recupera. Algunas personas, especialmente ancianos o con problemas de patologías.








