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Caracas, Ven.- Entre un mar de banderas venezolanas, miles de manifestantes opositores tomaron el sábado algunas vías del este de Caracas para aplicar mayor presión al presidente Nicolás Maduro y mostrar su rechazo a la crisis de los servicios públicos, mientras miles de seguidores del gobierno también salieron a marchar en el centro de la capital en apoyo al mandatario.
“No van a poder con nosotros jamás”, afirmó Maduro en su discurso ante miles de funcionarios públicos y partidarios, vestidos con camisetas rojas, que se concentraron en los alrededores del palacio presidencial.
“Basta ya de agresiones de Donald Trump contra el pueblo de Venezuela”, señaló Maduro al exigir a Washington que “cese su persecución” contra la economía venezolana. “Venezuela va a seguir adelante con sanciones o sin sanciones”.
Más temprano, miles de manifestantes salieron a marchar por calles del este de la capital atendiendo la convocatoria opositora.
“Venezuela no tiene miedo y sigue en las calles hasta lograr su libertad”, aseveró Guaidó ante una multitud de seguidores concentrados en una avenida del este de la capital, al desafiar al gobierno que esta semana elevó el cerco contra el dirigente.
“Ya ese régimen perdió, ya ese ese régimen está derrotado”, añadió Guaidó al llamar a los venezolanos a mantenerse organizados en las calles para presionar hasta sacar a Maduro del gobierno.
Asimismo, el jefe del Congreso expresó su respaldo a las sanciones que acordó la víspera los Estados Unidos contra una serie de activos de la petrolera estatal y empresas vinculadas al envío de petróleo a Cuba y dijo, dirigiéndose al presidente cubano Miguel Díaz-Canel, que “no van a utilizar más el petróleo para someter a nuestros militares”.
“Tenemos que seguir sacando fuerzas de donde no tenemos para que este gobierno salga”, declaró Luzbeliz Barreto, mientras empujaba por una autopista un coche en el que llevaba a su hija para participar en la marcha opositora. Afirmó que el gobierno apuesta a debilitar a los sectores adversos con las recurrentes fallas en los servicios públicos, pero sostuvo que “no nos van a desgastar”.








