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Fotos: EFE
Santiago de Chile (EFE).- Víctimas de abusos sexuales de los hermanos maristas en Chile protestaron este jueves frente a la sede de la congregación en Santiago para exigir que deje de dar amparo a los sacerdotes investigados y los expulse de esa orden religiosa.
"Los sobrevivientes del 'caso maristas' estamos acá para interpelar a la congregación, que sigue amparando y dando refugio a delincuentes sexuales ya comprobados por la Justicia canónica", dijo Isaac Givovich, uno de los portavoces de las víctimas.
Al menos una decena de religiosos maristas han sido denunciados por presuntos abusos sexuales a una treintena de niños en colegios de la congregación desde la década de 1970.
En junio pasado, el Vaticano decretó la expulsión del religioso marista Abel Pérez, quien confesó haber abusado sexualmente de 14 menores en dos de los colegios de la congregación en el país.
Givovich, que leyó un comunicado firmado por otras víctimas de abusos, instó a la congregación a aplicar la "máxima sanción" a los religiosos culpables, que implica la expulsión de la orden, y entregar todos los antecedentes al fiscal Raúl Guzmán, a cargo de la investigación.
"Confiamos en que el fiscal Guzmán va a llegar a la verdad, pero también sabemos que estos pedófilos no van a ser condenados porque los delitos están prescritos", comentó.
Algunos manifestantes lograron cruzar el portón metálico e ingresaron hasta la puerta de la sede marista, en el barrio santiaguino de Providencia.
Paola Givovich exigía hablar con el religioso Adolfo Fuentes, al que acusó de ser el abusador de su hermano Isaac y que, según dijo, vive en la sede de la congregación junto a otros de los responsables de abusos sexuales.Mientras los manifestantes abandonaban el recinto por orden de la Policía, un funcionario de la congregación marista pegó un puñetazo a un camarógrafo de un canal de televisión que estaba registrando los hechos.
El agresor fue detenido por los agentes de Carabineros (Policía militarizada) que se encontraban en el lugar.
Los casos de los maristas se suman a otras denuncias de abusos contra miembros de la Iglesia católica chilena que han llevado al clero a la peor crisis de su historia.
Según un catastro publicado por la Fiscalía Nacional de Chile a finales de agosto, actualmente hay 119 investigaciones en curso contra 167 personas relacionadas con la Iglesia imputadas y 178 víctimas cuantificadas, 79 de las cuales era menores de edad cuando ocurrieron los hechos.








