A 18 meses del sismo, esperan ayuda de Fonden

Edificios históricos que albergan palacios municipales y estatales presentan las huellas del temblor

A 18 meses del sismo, esperan ayuda de Fonden

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Ciudad de México.- Del patrimonio cultural, catalogado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que resultó dañado por los sismos del 7 y 19 de septiembre de 2017, alrededor de 200 inmuebles —de un total de 2 mil 500— aún no es atendido dado que Seguros Banorte “no quiere pagar bienes que no son propiedad federal”, dijo en una reciente entrevista Arturo Balandrano, titular de la Dirección General de Sitios y Monumentos de la Secretaría de Cultura.

En un inicio habían sido contabilizados 2 mil 340 inmuebles con daños severos, moderados o menores; pero a 18 meses de los eventos telúricos, alrededor de 200 palacios municipales y estatales o inmuebles de propiedad particular no habían sido contabilizados ni atendidos. Balandrano informó que esa situación era por “muchas razones, por el tamaño de la tragedia y las reglas del Fondo de Desastres Naturales.

Balandrano precisó que entre los 200 inmuebles sin atención estaban los palacios municipales de Juchitán (Oaxaca) y los de Jojutla y Tlayacapan (Morelos).

El 7 de septiembre de 2017, en el Istmo de Tehuantepec se registró un terremoto de 8.2 grados que afectó patrimonio cultural en Juchitán, por lo que autoridades de ese municipio indagan aún si el palacio municipal cuenta con un seguro para casos de desastre, de acuerdo con el presidente municipal, Emilio Montero Pérez (Morena). El ala sur del inmueble se desplomó.

Los palacios municipales de Jojutla y Tlayacapan están intactos, nada ha cambiado desde el sismo del 19 de septiembre de 2017. Sus fachadas exhiben las cicatrices del temblor y sus interiores crujen al contacto con cualquier peso en sus cuartos.

Al sur del estado, en Jojutla, el municipio con mayores daños por el movimiento telúrico, el edificio se mantiene en custodia y en pie sólo por los apuntalamientos de madera que le colocaron, pero eso fue todo porque enseguida fue abandonado por las autoridades. 

En Tlayacapan, su palacio —considerado como el más antiguo de México—, está apuntalado con madera y vigas de acero porque el golpe del sismo fue letal. El perímetro está cercado con alambre y desde el interior un grupo de albañiles saca escombro.

En el municipio de la zona norte de Morelos, la alcaldesa María del Carmen Pochotitla acusó opacidad de las autoridades federales y del INAH para explicar los tiempos de construcción y la inversión en la recuperación del edificio y el exconvento.