A-AA+
CIUDAD DE MÉXICO.- Pablo González Kúsulas, el hombre hallado muerto el pasado jueves en la avenida Eugenia, fue víctima de un taxista “gotero”, ya que en la necropsia practicada a su cuerpo aparecieron restos de ciclopentolato, un principio activo contenido en gotas oftálmicas. El hombre de 28 años, fue hallado sin vida en la colonia Nápoles, alcaldía de Benito Juárez, sin lesiones aparentes, por lo que se presume que intentaron sedarlo, al combinar alguna bebida con las gotas oftálmicas, para robarlo, pero le suministraron una dosis en exceso.
La víctima era un joven abogado que había regresado al país hacía tres semanas, luego de obtener un grado académico en Berkeley. La necropsia determinó que su organismo presentaba rastros de alcohol y de ciclopentolato, una sustancia que contienen las gotas oftálmicas y que en repetidas ocasiones ha sido empleada para dormir y robar a clientes de bares y antros.
El presunto responsable es un taxista que “cazaba” a sus víctimas afuera de los antros y bares ubicados en los sectores de Polanco y la calle Palmas, la PGJ informó que fue detenido por elementos de la Policía de Investigación (PDI) y está imputado en el homicidio del abogado Pablo González Kúsulas.


