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CIUDAD DE MÉXICO.- Si México responde con una reforma “espejo” para compensar los impactos de los ajustes tributarios en Estados Unidos se cancelarán los efectos de los cambios fiscales que entraron en vigor desde 2014, advirtió el ex secretario de Hacienda, David Ibarra, en un análisis elaborado.
En opinión del ex funcionario, más que un simple ajuste compensatorio, lo que México requiere es realizar su propia reforma hacendaria, dirigida a promover el desarrollo y superar manifestaciones graves de la desigualdad que prevalecen.
Un año antes de entrar en vigor la reforma hacendaria que se aprobó en este sexenio (2013), los ingresos tributarios del país representaban 9.6% del PIB. En 2017 y con cuatro años de los ajustes en marcha la proporción se elevó a 12.8%.
Los ajustes fiscales en México permitieron recursos adicionales por 1.3 billones de pesos, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Ibarra expuso que el mayor impacto de la reforma fiscal estadounidense sobre México se hará sentir en restar competitividad a los gravámenes a la renta de las empresas.
En opinión del ex funcionario, más que un simple ajuste compensatorio, lo que México requiere es realizar su propia reforma hacendaria, dirigida a promover el desarrollo y superar manifestaciones graves de la desigualdad que prevalecen.
Un año antes de entrar en vigor la reforma hacendaria que se aprobó en este sexenio (2013), los ingresos tributarios del país representaban 9.6% del PIB. En 2017 y con cuatro años de los ajustes en marcha la proporción se elevó a 12.8%.
Los ajustes fiscales en México permitieron recursos adicionales por 1.3 billones de pesos, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Ibarra expuso que el mayor impacto de la reforma fiscal estadounidense sobre México se hará sentir en restar competitividad a los gravámenes a la renta de las empresas.

