Albergues, un don para la Tarahumara

Inauguran un espacio con capacidad para recibir a 160 adolescentes

Albergues, un don para la Tarahumara

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GUACHOCHI, Chih. - “Ya si Dios quiere me puede recoger en paz”, dice la maestra Laura Moreno y señala las instalaciones del albergue indígena, que se convirtió en un reto personal.
Recuerda que desde el año 2007 inició su peregrinar en dependencias y empresas en busca de apoyo económico para la construcción de la escuela, que ahora será el hogar temporal de 160 adolescentes.
Moreno, directora de la Secundaria Técnica 85 de la comunidad de Norogachi, en el municipio de Guachochi, narra que este tipo de espacios brindan mejor calidad de vida y la posibilidad de seguir estudiando a la niñez y juventud de la Sierra, que sortea toda clase de desventajas en terrenos casi inaccesibles.
Arianel, una de las beneficiarias de los nuevos dormitorios y el comedor recién equipado, también está emocionada y quiere platicar su experiencia:
“Los alumnos de esta escuela, con población mayormente de origen rarámuri, dormíamos en un aula y una casa sin ningún tipo de comodidades, soportando inviernos con temperaturas por debajo de los cero grados”.
“Tengo cuatro años en el albergue, el espacio era muy pequeño, no teníamos regaderas y todos los días teníamos que calentar ollas de agua en la cocina y bañarnos en los sanitarios de la escuela” recuerda la estudiante al momento que asegura que estas nuevas instalaciones son un sueño hecho realidad.
La alegría por la apertura de esta escuela, la comparte toda la comunidad de Norogachi que se dio cita en la secundaria para la celebración: las mujeres luciendo sus vestidos más coloridos y elegantes y los hombres llegaron con sus pantalones negros y sombrero.
Padres de familia, alumnos, maestros e invitados especiales se unen al yúmari, la danza de acción de gracias encabezada por el owirúame (curandero).