A-AA+
CIUDAD DE MÉXICO.- Morena amaneció con dos personajes que se asumieron como los verdaderos dirigentes nacionales: Alfonso Ramírez, electo ayer por el VI Congreso Nacional Extraordinario de ese partido, y Yeidckol Polevnsky, secretaria general en funciones de presidenta y quien aseguró que ese pleno fue ilegal.
El encuentro morenista decidió que en máximo cuatro meses la nueva dirigencia, la cual encabezará el diputado federal, deberá reponer el proceso de elección interna de nuevos liderazgos. Además, se rechazó, a mano alzada, incluir el método de encuesta para decidir ese relevo, como propuso el presidente López Obrador para destrabar el conflicto interno.
No obstante, en entrevista, Ramírez Cuéllar, quien obtuvo “100% de los votos”, anunció que no está cancelada la posibilidad de un sondeo que defina al dirigente. Agregó que citará a reunión del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del partido e invitará a Polevnsky a sumarse. También buscará de inmediato al Mandatario federal y a los gobernadores. Además de la presidencia, el congreso dio a Ramírez Cuéllar la mayoría del CEN y todo el poder para decidir todo.


