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Chilpancingo, Gro.- Homero Bravo Espino, precandidato a la alcaldía de Zihuatanejo por el PRD, fue asesinado a balazos la noche del viernes. Es el tercer aspirante a esa alcaldía ejecutado en los últimos tres meses.
Bravo Espino, de acuerdo con el reporte oficial, fue baleado en la comunidad de San José Ixtapa por hombres armados. El perredista fue trasladado al hospital, donde no resistió y murió alrededor de las 8:30 de la noche.
El reporte indica que la víctima recibió por lo menos seis balazos cuando estaba dentro de su auto.
Por su parte, el vocero del Grupo Coordinación Guerrero (GCG), Roberto Álvarez Heredia, informó que Bravo Espino era el director de Obras Pública de Zihuatanejo y en el proceso interno del PRD se inscribió como precandidato, pero declinó a favor del alcalde Gustavo García Bello, quien busca reelegirse.
En Zihuatanejo, tres aspirantes a la alcaldía han sido ultimados; en noviembre pasado, el ex regidor del PRD y aspirante independiente a la presidencia municipal, Miguel Solorio Figueroa, y el último día de 2017, Mariano Catalán Ocampo, director de Servicios Generales del ayuntamiento y quien había manifestado su intención de participar en el proceso interno del PRD para la alcaldía.
Violencia marca el proceso
Van siete aspirantes a un cargo de elección popular asesinados en Guerrero.
La noche del 31 de diciembre, ultimaron a Adolfo Serna, en Atoyac. De acuerdo con los priistas, él era uno de los precandidatos más fuertes para convertirse en el abanderado del PRI a la presidencia municipal.
El 28 de diciembre de 2017 asesinaron al alcalde de Petatlán, el perredista Arturo Gómez Pérez, considerado puntero en las encuestas y quien ya había manifestado su intención de reelegirse.
En noviembre del año 2017, en Quechultenango, desconocidos mataron a tiros al aspirante a esta alcaldía, Arturo Solano.
Apenas en febrero fueron asesinadas en Chilapa dos precandidatas a diputadas locales.
Bravo Espino, de acuerdo con el reporte oficial, fue baleado en la comunidad de San José Ixtapa por hombres armados. El perredista fue trasladado al hospital, donde no resistió y murió alrededor de las 8:30 de la noche.
El reporte indica que la víctima recibió por lo menos seis balazos cuando estaba dentro de su auto.
Por su parte, el vocero del Grupo Coordinación Guerrero (GCG), Roberto Álvarez Heredia, informó que Bravo Espino era el director de Obras Pública de Zihuatanejo y en el proceso interno del PRD se inscribió como precandidato, pero declinó a favor del alcalde Gustavo García Bello, quien busca reelegirse.
En Zihuatanejo, tres aspirantes a la alcaldía han sido ultimados; en noviembre pasado, el ex regidor del PRD y aspirante independiente a la presidencia municipal, Miguel Solorio Figueroa, y el último día de 2017, Mariano Catalán Ocampo, director de Servicios Generales del ayuntamiento y quien había manifestado su intención de participar en el proceso interno del PRD para la alcaldía.
Violencia marca el proceso
Van siete aspirantes a un cargo de elección popular asesinados en Guerrero.
La noche del 31 de diciembre, ultimaron a Adolfo Serna, en Atoyac. De acuerdo con los priistas, él era uno de los precandidatos más fuertes para convertirse en el abanderado del PRI a la presidencia municipal.
El 28 de diciembre de 2017 asesinaron al alcalde de Petatlán, el perredista Arturo Gómez Pérez, considerado puntero en las encuestas y quien ya había manifestado su intención de reelegirse.
En noviembre del año 2017, en Quechultenango, desconocidos mataron a tiros al aspirante a esta alcaldía, Arturo Solano.
Apenas en febrero fueron asesinadas en Chilapa dos precandidatas a diputadas locales.


