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CIUDAD DE MÉXICO (EL UNIVERSAL).- El avance de la democracia en México es resultado del movimiento estudiantil de 1968, afirmó Juan Ramón de la Fuente, ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Al inaugurar el ciclo de conferencias 50 años Tlatelolco, el 68 visto en 2018, el ex rector de la UNAM destacó que el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones del 1 de julio es una de las implicaciones del movimiento estudiantil que este año cumple medio siglo.
"Hablar del 68 desde 2018 es considerar de manera muy clara que el triunfo contundente de Andrés Manuel López Obrador es resultado del movimiento del 68, sería muy difícil que hubiera sido posible el triunfo de Morena y Andrés Manuel si no hubiera existido un antecedente como el 68", aseguró.
En la Casa Elena Poniatowska, De la Fuente, quien ha sido propuesto por el virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, como embajador de México ante la ONU, destacó que a partir de 1968 ocurrieron una serie de cambios que continúan vigentes y que permitieron un cambio en las estructuras sociales, lo cual hizo posible el triunfo de la izquierda en las urnas.
"La democracia avanzó en México, hay más apertura, nuevas formas de organización política, pasamos de un esquema monopartidista a uno pluripartidista, a que ganara en un proceso limpio y democrático una opción de izquierda, impensable hace unos cuantos años", enfatizó.
Ante la presencia de la escritora Elena Poniatowska, el también ex secretario de Salud comentó que "el México de hoy tiene que seguir agradeciéndole al 68" por todos los cambios que generó, por lo que se debe dar continuidad a los planteamientos del movimiento estudiantil.
"El gran tema es el reconocimiento de las diferencias de las personas y la pluralidad en la que estamos inmersos implica que pongamos mayor atención a los que son diferentes y que en muchos casos siguen siendo minorías", advirtió.
Resaltó que falta trabajar en los derechos de las mujeres, de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transgénero, Travesti, Transexual e Intersexual, así como de los migrantes, a fin de consolidar la democracia.
"La lucha de los derechos del 68 sigue vigente, hay que seguir con la denuncia, la promesa cultural y educativa no se ha cumplido. Los lemas aún tienen vigencia, llevar la imaginación al poder es la mejor forma para imaginarnos el poder", refirió.
El ex rector de la UNAM consideró como "injustificable" la matanza del 2 de octubre, la cual dejó huellas en los familiares y amigos por la "arbitrariedad e injusticia" con la que se realizó, lo que hace difícil el proceso de reconciliación con los deudos de ese movimiento.
"Si a eso añadimos que vivimos una crisis de derechos humanos, podemos decir que el movimiento del 68 está inconcluso y su agenda no ha terminado. Tenemos que mantener viva la memoria del 68, la flama de la crítica, la protesta valiente, el germen de transformación", expresó.
Dijo que el 68 fue una irrupción estudiantil que sacudió las conciencias en México y el mundo, además de desafiar a las estructuras autoritarias que prevalecían en esa época. Aunado a ello, indicó que aunque el movimiento en nuestro país no fue tan violento, lo que lo unió a los de otras ciudades, como los de París y Praga, fue el espíritu antiautoritario.
Comentó que al sumarse personajes como José Revueltas, Juan Rulfo, Carlos Monsiváis y Javier Barros Sierra, en ese entonces rector de la UNAM, dotaron al movimiento de legitimidad, lo que despertó el interés de sectores de la sociedad que antes habían cuestionado el movimiento.
"En la Universidad Nacional había un ambiente cultural que daba mayor legitimidad al movimiento, lo dotaba de cierta perspectiva.
"Era la época en la que los estudiantes eran lectores ávidos de autores como José Agustín", recordó.
"Epidemia de violencia". Sobre las cifras de violencia que dio a conocer el lunes el Inegi, destacó que reducir estos índices de homicidio es uno de los principales retos de este sexenio; comentó que hay apertura para escuchar y analizar las diferentes propuestas para solucionar este problema.
Aseguró que si se observan los datos del instituto, México vive una "epidemia de violencia".
Destacó que existe una relación no directa entre los niveles de agresión y la política prohibicionista de drogas. "Según estos últimos datos, tenemos 25 asesinatos por 100 mil habitantes, técnicamente vivimos una epidemia de violencia tan preocupante como otra, pero tratándose de ésta parece que es más preocupante. Hasta qué grado depende de la política prohibicionista de las drogas, la relación no es directa ni lineal, pero ciertamente hay una relación que no podemos negar", advirtió.
Juan Ramón de la Fuente dijo que se requiere revisar el marco jurídico de las drogas desde un enfoque de la Salud. Destacó que la legalización no significa permitir el consumo de estas sustancias en cualquier espacio, sino manejar de manera diferenciada cada estupefaciente.
"Estoy a favor de revisar el marco jurídico, toda la evidencia con la que se cuenta, es que el prohibicionismo no sólo no resuelve, sino que nos ha generado mayores problemas; cuando hablamos de legalizar no se va a permitir que todos la usen en cualquier espacio, se trata de construir un nuevo marco jurídico y la perspectiva de salud pública ante las drogas de manera diferenciada", dijo.


