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Ciudad de México.- Rosario Piedra Ibarra, presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), advierte que en el organismo busca una autonomía real y con todas sus letras ante el gobierno, partidos y grupos económicos.
“Estoy tratando de que esta comisión no sea una instancia burocrática, sino autónoma. Lo digo con todas sus letras: autónoma, porque hay quienes creen que ser autónomo es solamente del gobierno y no es así, hay que serlo de los partidos políticos, de poderes económicos, de grupos que quieren que se sigan determinadas líneas.
“Nuestra función no es quedar bien con alguien. Hay que ser una respuesta para ejercer la justicia para las miles de víctimas que ha habido. Esto no ha quedado claro debido a la confusión que hay, y muchas personas que han vivido la impunidad y la corrupción creen que esto va a seguir igual”, subraya la funcionaria.
Destaca la necesidad de estar cerca de las víctimas, porque, dice, muchos siguen sin saber para qué es la comisión.
“Sigo estando muy cerca de las víctimas, creo que están sufriendo. Aparte de la violencia, se ha gestado una desinformación, una falta de memoria histórica y eso es lo que el sistema del Estado durante muchas décadas estuvo trabajando: que existiera esa des- información en la población.
Tras rechazar que vaya a renunciar, enfatiza que la CNDH funciona y que así seguirá después de la toma de sus instalaciones por parte de familiares de víctimas y grupos feministas.
“Las protestas de mujeres se detonaron por el hartazgo de muchas que han sido víctimas. Esto no es de ahorita, han sido décadas. Estoy cumpliendo 10 meses de estar al frente y en este tiempo hemos tratado de dar respuesta a todo ese cúmulo
de quejas.


